Carlos Contreras Canales fue imputado por el crimen de su padre y el caso quedó caratulado como homicidio agravado por el vínculo. Por esos cargos, el hombre de 41 años arriesga la única pena de prisión perpetua.
Desde la fiscalía departamental de San Rafael advirtieron que como la acusación puede ser sometida a un juicio por jurado no se van a dar a conocer los motivos de la imputación ni detalles de la investigación para "no contaminar ni generar prejuicios en los ciudadanos que eventualmente puedan integrar dicho jurado".
A menos de 24 horas de haber sido encontrado muerto Carlos "Pirincho" Contreras (75) los investigadores ya tenían sus miradas puestas en el hijo de la víctima .
En un primer momento, el hombre fue alojado en una dependencia policial a la espera de la necropsia pero este sábado, finalmente, se definió su imputación.
Lesiones
El cuerpo de Pirincho fue encontrado en un pozo de agua ubicado a centenares de metros del domicilio donde convivía con su pareja y su hijo. No sólo llamó la atención la dificultad para acceder a ese lugar -tenía la movilidad reducida- sino también algunas lesiones que presentaba.
Los peritos detectaron un fuerte traumatismo en el cráneo producido por un objeto romo. Pero lo más extraño es que el anciano tenía puesta encima la boina, la cual no registraba ninguna rotura acorde al golpe.
Además, en ambas muñecas y en uno de los talones presentaba escoriaciones, lo que hace suponer que el presunto asesino puso una pierna sobre la otra y tomó de las extremidades superiores al cadáver para arrastrarlo.
Los perros de la Policía fueron claves
El fiscal Giarolli dispuso de los perros entrenados para encontrar al hombre cuando su paradero era un misterio. No fue necesario ya que fue el propio hijo quien llamó al 911 alrededor de las 11 de este jueves y dijo haber encontrado el cadáver.
De todas formas, los canes fueron valiosos. Estos animales están preparados para sentir el olor de bacterias que actúan en la descomposición de cuerpos humanos. Siguieron un rastro que llegó hasta el placard de la propiedad.
Además, en una habitación ubicada en el fondo del domicilio se halló una maza que tenía manchas marrones, al igual que la pared de ese cuarto. Los peritos determinarán si los rastros son de sangre.
Testigos que complicaron al hijo
Tanto en las redes sociales como ante las autoridades, varios testigos señalaron que Contreras solía maltratar a su padre. De hecho, mientras se buscaba el paradero, los investigadores obtuvieron un testimonio que empezó a torcer la pesquisa.
Una persona declaró haber visto en esos días al hijo propinándole una paliza a su padre a la vez que le decía "te voy a matar y te voy a enterrar".
De hecho, el fiscal solicitó exámenes físicos a la madre del imputado ya que hay testimonios que apuntan a que también sufría maltrato.
