Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar
Desde hace tiempo, varios negocios, viviendas, una farmacia y el hospital han sido blanco de ladrones. Una panadería y una pizzería fueron asaltadas. Les robaron dinero e incluso despojaron a los comensales.
Imparable ola de asaltos en la zona del Hospital Español

Una zona completamente abandonada por la policía es la del Hospital Español, en Godoy Cruz. Desde hace tiempo, negocios, farmacias, panadería y pizzería como también viviendas particulares y hasta el mismo hospital han sido blanco de los delincuentes sin que se viera por el lugar ni de día y tanto menos de noche un solo policía. No se salvan por supuesto las calles Marconi y Adolfo Calle cerca de San Martín, que es una zona aledaña a la Universidad Champagnat. Allí es donde el robo de autos de alumnos y profesores está a la orden del día. Igual suerte corren los que dejan estacionados sobre Juan de Garay y Erlich. Según trascendió, ya serían unos 20. Los dos últimos hechos ocurrieron hace unos días –se supo ayer–, donde el blanco fue una panadería restorán de calle Adolfo Calle y San Martín y una pizzería de Anzorena y San Martín. Los metros que las separan son apenas unos 7.
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En la panadería Las medialunas del abuelo, en Adolfo Calle y San Martín, a las 14.30 estaba lleno de clientes: entre ellos los médicos Ricardo Donna y Diego González, quienes habían terminado de almorzar. Lejos estaban de suponer que la comida se les iban a quedar atragantada por un susto mayúsculo.
Fue cuando entraron al local dos hombres a cara descubierta y fuertemente armados quienes intimaron a todos a que se quedaran quietos. Luego los llevaron al fondo y los hicieron tirar al piso boca abajo.
Uno de ellos fue hasta la caja y sacó lo que habían recaudado hasta el momento. A los clientes los despojaron de sus efectos personales y escaparon. Hay que tener en cuenta la impunidad con la cual actuaron los maleantes considerando el horario y la cantidad de personas que suele haber en la puerta de la clínica Santa Clara, que está al lado. Nada los detiene, total saben que nadie está allí para controlar y por lo tanto el riesgo es ínfimo.
En diagonal Días antes del ataque a la panadería, la pizzería La Paulina de calle Anzorena también recibió la visita de delincuentes armados.En ese caso fueron dos hombres y una mujer quienes entraron haciéndose pasar por clientes. Observaron el panorama que les era favorable para sus verdaderos fines y entonces sacaron las armas que tenían ocultas en una campera y advirtieron: “Nadie se mueva porque esto es un asalto”.
Así las cosas fueron hasta la caja, de donde sacaron toda la recaudación y a los comensales les robaron celulares y dinero, dejando inmersos en el pánico a todas las personas. También en este hecho, que ocurrió de noche, los delincuentes sabían que podían escapar si interferencia alguna.
Una zona en la miraSi bien estos son los últimos hechos las personas que trabajan en la zona o bien viven allí saben que no pueden contar con protección alguna al momento de sufrir un violento ataque. No se ve un solo policía “ni buscándolo con lupa”, cuentan los vecinos preocupados por una situación que nunca fue solucionada pese a estar en conocimiento de las autoridades policiales.
En el área comprendida entre San Martín, Vieytes, Juan de Garay, Marconi y Belgrano, varios fueron los asaltos, algunos de ellos de extrema violencia.
Así como el Hospital Español (6 veces) , la Farmacia del Puente, el negocio deportivo Topper de Garay y San Martín, y una familia sobre Garay vivieron en carne propia el asedio de los delincuentes .
Pese a las reiteradas denuncias, nada cambió a pesar de que también sobre San Martín existen dos bancos: el Francés y el HSBC.
El caso más grave El periodista Esteban Dapás vive en San Martín y Juan de Garay. La mañana del 26 de setiembre del 2009 los ladrones lo sorprendieron sacando el auto de la playa a dos casas de la suya, sobre Garay, cerca de las 7.30. Entró un Fiat Uno con 3 sujetos. El estaba dispuesto a darles su auto pero ellos insistieron en que querían las llaves de la casa. Amenazado se las dio. También amenazaron al empleado. Un asaltante hizo entrar en la playa a un joven que pasaba circunstancialmente por el lugar ya que podría ser testigo. El empleado de la playa fue obligado a meterse en el baúl mientras que el periodista y el joven fueron tirados en el asiento de atrás y a Dapás le dieron un culatazo en la cabeza.
Mientras estaba secuestrado en su propio auto, custodiado por un asaltante, los otros dos fueron a la casa. Abrieron la puerta y fueron a la planta alta, donde estaban la madre del cronista, de 72 años, y su abuela, de 93.A ambas las ataron con alambre y las dejaron en sus respectivas ca-mas, tapadas de pies a cabeza.”Si te movés, mato a la vieja”, dijo el delincuente. “Dame la plata”. Entonces le indicó dónde estaba el dinero, un botín de $20.000. Dapás, el empleado y el joven fueron raptados y abandonados unas cuadras más allá.
Numerosos robos de autos en inmediaciones de la ChampagnatLos alumnos y profesores de la Champagnat son los más propensos a sufrir los robos de sus vehículos ya que durante horas los dejan estacionados sobre Juan de Garay, Marconi y Adolfo Calle.
En algunos puntos, estas calles están muy oscuras, lo que permite el accionar de los delincuentes sin que nadie se percate de ellos.
Y es así que cuando los propietarios van a buscar sus vehículos se encuentran con la desagradable sorpresa de que ya no están. Entonces dan vuelta por varias cuadras con la esperanza de encontrarlos, pero es en vano.
Sólo les queda hacer la denuncia, que muchas veces no da frutos porque el auto no aparece más.