“No sé cómo a ustedes les gusta vivir acá”, dijo Nicolás Gil Pereg, hijo de una de las mujeres israelíes que llevan 10 días desaparecidas. Agregó que quiere vender su terreno e irse: “Prefiero vivir en África con todas las enfermedades que hay allá” desafió.
El israelí de 36 años, aseguró que hace 5 años que tiene en venta su lote, ubicado en calle Roca al 6.079 de Guaymallén, donde hay canchas de fútbol que no están en uso.
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“Me quiero ir, no me quiero quedar más acá. Si puedo vender mi casa me voy en 5 minutos. Hace 5 años que está en venta y a buen precio, porque lo vendo barato. No quiero quedarme acá ni un minuto más”, enfatizó Nicolás y dijo que quien esté interesado en comprar se acerque hasta el lugar.
“No sé dónde voy a ir, pero prefiero vivir en África con todas las enfermedades que hay”, aseguró el hombre de 36 años, quien habría sido el último en ver a su madre y su tía, Pyrhia Saroussy, de 63 años, y Lily Pereg, de 54 años, en la noche del viernes 11 de enero.
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Aseguró que desde que llegó a Mendoza solo tuvo malas experiencias: “Llegué acá con fines de conocer el lugar y la pase muy mal. Todo el tiempo me asaltaron o me robaron o me estafaron, no tengo ningún amigo, toda la gente que pensé que son amigos, todos me cagaron, me robaron y estafaron plata”.
Nicolás Pereg, quien es ingeniero y estuvo en el Ejército Israelí, aseguró que la desaparición de su madre y su tía tiene que ver con “la delincuencia de acá, o criminales de acá, o gente que me estafó antes de acá, de Israel nadie va a venir a hacer eso”.
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Sostuvo que no tiene ninguna fe en la Justicia de Mendoza: “No tengo ninguna fe en la Justicia de acá, y eso no de ahora, sino de años. Yo hice 50 denuncias porque me asaltaron, me robaron y nunca nunca pusieron a nadie en la cárcel. Yo denuncie lo que me pasó, la gente que me atacó, que me robó y no pasó nada, están todos en la calle felices”.
Por otro lado, contó que su madre vino a Mendoza hace 8 años, pero que no había tenido tiempo de recorrer, por lo que ahora había decidido venir con su hermana para conocer: “Vinieron las dos como turistas, para visitarme a mí y para pasear. No vinieron para ninguna actividad comercial ni nada así”.
