Ismael Pipi Merlo (34) ha tenido un puñado de vaivenes con su libertad. Pero cuando parecía que por fin zafaba de todo, en especial de estar acusado de uno de los homicidios más recordados en Mendoza de los últimos años, ahora volvió a ser capturado por otro crimen en Ciudad.

La primera vez que su nombre se hizo tristemente célebre fue a mediados de 2013. El 6 de septiembre de ese año, el traumatólogo del Hospital Central Sebastián Prado (36) fue asesinado cuando intentaron robarle en la puerta de su casa, en plena Sexta Sección. Este caso se convirtió en un emblema de la inseguridad y días después fueron detenidos Merlo y Jonathan Morales Nievas (34).

El traumatólogo, Sebastián Prado.
El médico Sebastián Prado, víctima de un crimen en Ciudad.

El médico Sebastián Prado, víctima de un crimen en Ciudad.

Ambos recuperaron su libertad con el correr de los días ya que no había pruebas fuertes en su contra y hasta establecieron coartadas. En 2018, cuando Morales participó de otro asesinato en un asalto, su cómplice declaró que le había confesado haber participado en el crimen de Sebastián Prado y la causa se reactivó. Un año después, Ismael Pipi Merlo y Jhonny Morales se sentaron esposados en el banquillo de acusados.

Un jurado popular condenó al último de ellos, pero Merlo terminó zafando. Fue la primera vez en la provincia que doce ciudadanos declararon no culpable a un sospechoso en un juicio por jurado. Merlo recuperó nuevamente su libertad en forma inmediata.

Veredicto de Jurado Popular por la muerte del Dr. Sebastián Prado

Estuvo casi dos años sin llamar la atención, hasta el 21 de agosto pasado. Juan Carlos Monassa, un jubilado de 74 años, resultó baleado tras protagonizar una pelea en la zona de La Favorita. La teoría del caso apunta a que hubo un forcejeo con un arma de fuego y que su contrincante fue justamente Ismael Pipi Merlo. El 14 de septiembre, el hombre herido de arma de fuego murió en el Hospital Central.

Merlo estuvo en calidad de prófugo durante todo este tiempo. Sus abogados, Cristian Vaira Leyton y Agustín Magdalena -los mismos que lo defendieron en el juicio por el crimen de Sebastián Prado-, intentaron negociar con la fiscal de Homicidios Claudia Ríos para entregarlo y que afronte la investigación en libertad. La magistrada negó la posibilidad sistemáticamente y hasta emitió un pedido de captura nacional.

En los últimos días policías de la División Homicidios habían obtenido el dato de que Ismael Pipi Merlo había escapado en colectivo de larga distancia hasta La Rioja. Para esto suplantó su identidad por la de su hermano. Su suerte duró hasta el sábado pasado, cuando la Policía Federal de esa provincia logró detenerlo en las inmediaciones de la terminal de ese lugar.

El sospechoso por el crimen en Ciudad ahora será trasladado mediante una comitiva policial hasta Mendoza, donde la fiscal Ríos lo imputará por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y lo dejará detenido.