Por José Luis Salassalas. jose luis @diariouno.net.ar
Sergio Sosa, conocido bailarín de tango, arriesga una pena de entre 10 y 15 años de cárcel si es condenado por golpear a Laura Girala en 2012. Faltan los alegatos.
Entra en la recta final el juicio al bailarín por atacar a su ex

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Se acerca el momento del veredicto de la Primera Cámara del Crimen en el juicio que se le sigue al conocido bailarín de tango Sergio Sosa por la brutal golpiza propinada a su ex pareja Laura Girala.
El lunes, minutos después de las 13 declaró el último testigo del caso y con ello se dio por cerrada la etapa de los testimonios presenciales, para pasar a los alegatos de las partes, que se expondrán el jueves a partir de las 9.30.
La ronda será abierta por el fiscal Norberto Jamsech y el abogado Tíndaro Fernández, representante de Laura, y continuarán los abogados defensores Rufino Troyano y Ariel Lisardez. Si no alcanzan a exponer todas las partes, la sentencia se dará a conocer el lunes próximo, debido a que el viernes es feriado departamental en San Rafael.
La situación legal de Sosa, que se abstuvo de declarar en el inicio del debate oral, es complicada debido a que está probada la brutal agresión contra Girala, por lo que la discusión girará en torno a la figura en que encuadrará la sentencia el tribunal integrado por los jueces Julio Bittar, Ariel Hernández y Rodolfo Luque.
En caso de que se mantenga la carátula de “femicidio en grado de tentativa y amenazas en concurso real”, con el que se lo ha juzgado, la pena puede ser 10 a 15 años, pero si consideran que hubo “lesiones graves agravadas por la violencia de género” el tiempo máximo en que pueden enviarlo a la cárcel es de 10 años.
En ambos casos ya se aplican los nuevos términos de ley de violencia de género, debido a que el ataque se produjo poco tiempo después de haberse sancionado la norma.
La historiaLaura Girala fue brutalmente atacada el 31 de diciembre de 2012 alrededor de la 1 de la madrugada cuando ingresaba a su casa, en Carlos Washington Lencinas 1039 de Ciudad.
Según lo ventilado en el juicio y contenido en la causa, Sosa la estaba esperando en el patio de la vivienda, previo a escalar una pared y aflojar los focos de la galería.
Allí la golpeó fuerte y repetidamente con un tronco de leña que sacó de una churrasquera. “Me decía que me iba a matar mientras me sujetaba de las manos y me arrastraba por el suelo”, recordó Laura.
El ataque se detuvo gracias a la oportuna intervención de una vecina. Sosa huyó, permaneció oculto cuatro días y después se entregó.
El profesor de tango había dejado entrever sus intenciones dos días antes. El 29 de diciembre a las 13.30 se presentó en el comercio de la mujer, en San Martín 170, esperó que ella quedara sola y la amenazó.
En esos días Sergio Sosa también atacó a su hermano Serafín en su propia casa mientras éste dormía. Ocurrió el 30 de diciembre de 2012 a las 5.30, es decir al día siguiente de amenazar a Laura.