En mayo de 2012, el mundo se estremeció ante un caso que combinó violencia extrema, narcisismo y la oscura exposición de la era digital. Luka Magnotta, un canadiense de 29 años, se convirtió en el centro de una cacería internacional tras cometer un crimen atroz.
El video de 11 minutos que inmortalizó el crimen de un joven y el abuso a su cadáver
En 2012, el mundo de Internet se paralizó con el brutal video que plasmó el crimen
La víctima del crimen fue Jun Lin, un estudiante chino de 33 años. Lo que hizo este caso particularmente perturbador fue el video de 11 minutos titulado "1 Lunatic, 1 Ice Pick", que el asesino grabó y subió a la web.
En el video se mostró con detalle el crimen, incluyendo actos de necrofilia y el desmembramiento del cuerpo de su víctima.
Los protagonistas del crimen viral
Luka Magnotta, descrito como un actor porno de bajo perfil, tenía una obsesión por la fama. Desde joven, buscó reconocimiento en la industria del entretenimiento para adultos, pero su carrera nunca despegó.
Antes del crimen, ya había ganado infamia en Internet por publicar videos en los que torturaba y mataba gatos, lo que atrajo la atención de grupos de derechos animales. Estos intentos de notoriedad culminaron en el crimen que lo haría mundialmente conocido.
El 24 de mayo de 2012, Luka Magnotta atrajo a Jun Lin a su departamento en Canadá tras contactarlo a través de un anuncio en Internet. El chico fue drogado, atado a una cama y apuñalado repetidamente con un picahielo y un cuchillo de cocina.
El video del crimen, subido a Bestgore.com, un sitio dedicado a contenido violento, mostraba a Luka Magnotta no solo desmembrando su cuerpo, practicando necrofilia y alimentando partes del cadáver a su perro.
Tras el crimen, Luka Magnotta no se conformó con el video. En un acto macabro, envió partes del cuerpo de Jun Lin a oficinas de partidos políticos. También a escuelas primarias.
La captura tras el crimen viral
Estos envíos, junto con el video, desataron una cacería internacional. El criminal huyó a Francia y luego a Alemania, donde fue arrestado el 4 de junio de 2012 en un cibercafé mientras leía noticias sobre su propia búsqueda.
Durante el juicio, Luka Magnotta se declaró no culpable, alegando que voces en su cabeza lo obligaron a actuar. Sin embargo, estas afirmaciones fueron desmentidas, y en diciembre de 2014 un jurado lo condenó por el crimen, recibiendo cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional hasta 2037.





