El 11 de octubre de 2025, Pedro Alberto Kreder (80) y Juana Inés Morales (71), pareja de jubilados desaparecidos de Chubut, partieron desde Comodoro Rivadavia en una Toyota Hilux con destino a la localidad de Camarones. Fue la última vez que se los vio. Hoy, a 8 meses del hecho, el caso sigue siendo uno de los mayores enigmas policiales.
El misterio de los jubilados desaparecidos en Chubut: qué dice hoy la Justicia Pedro Kreder y Juana Morales
A 8 meses de haber sido vistos por última vez, el Ministerio Público Fiscal de Chubut mantiene estas hipótesis sobre los jubilados desaparecidos

Pedro Kreder y Juana Morales, pareja de jubilados desaparecidos desde hace 8 meses.
Mientras las familias exigen mayores avances, el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Chubut sostiene una línea investigativa principal basada en las pericias realizadas en el lugar del hallazgo de la camioneta.
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Días después de su partida, la camioneta de la pareja fue encontrada encajada en el barro en la zona de los Cañadones de Visser, cerca del Área Natural Protegida Rocas Coloradas, a unos 30 kilómetros de Comodoro Rivadavia.
El vehículo estaba cerrado con llave, con el tanque lleno y no presentaba ningún signo de violencia ni de un altercado. En su interior, la policía científica halló intactas todas las pertenencias de la pareja: una carpa, bolsas de dormir, alimentos, agua e incluso dinero en efectivo. Lo único que faltaba en el habitáculo eran sus teléfonos celulares.
A partir de esta escena, la fiscalía de Chubut infiere que, tras quedar varados en un camino de extrema dificultad (al que solo se accede habitualmente con vehículos 4x4 y conocimiento técnico del terreno), Kreder y Morales habrían cerrado la camioneta para salir a buscar ayuda a pie.
Un terreno trampa para los jubilados desaparecidos de Chubut
El principal argumento que esgrimen las autoridades de Chubut para justificar la falta de rastros es la geografía del lugar. La zona costera entre Comodoro Rivadavia y Camarones se caracteriza por tener profundos cañadones, zanjones y, sobre todo, "sumideros" (grietas y cavernas naturales recubiertas de tierra que ceden con facilidad).
Los equipos de rescate y baqueanos que colaboran con la Justicia advirtieron que un paso en falso en esa área puede resultar fatal, ya que el terreno literalmente "se traga" lo que cae en él. Esto explicaría por qué, a pesar de los intensos rastrillajes con tecnología de punta, drones y perros especializados, el MPF no ha logrado dar con los jubilados desaparecidos ni con ninguna pista física posterior al abandono de la camioneta.
Las dudas de la familia y la recompensa vigente
A pesar de la postura de la Justicia de Chubut, las familias de los desaparecidos no logran cerrar el círculo con la teoría del accidente. Gabriela, hija de Pedro, y Aldana, hija de Juana, han remarcado en reiteradas ocasiones que resulta "imposible entender" cómo la camioneta llegó a ese lugar tan recóndito, dado que Pedro conocía perfectamente la ruta tradicional y segura hacia Camarones.
Las hijas sospechan que alguien pudo haberlos interceptado o desviado con intenciones de robo, obligándolos a tomar un camino alternativo donde finalmente se encajaron. "No hay pruebas, pero eso no significa que no haya pasado. La persona que lo hizo pudo haber sido muy prolija", declararon recientemente desde el entorno familiar, descartando al mismo tiempo la teoría de un secuestro extorsivo, ya que jamás existió un pedido de rescate.
Ante el estancamiento de la investigación, el caso fue absorbido por el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU). Para intentar destrabar el misterio, el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene activa una recompensa de 5 millones de pesos por cada uno de los jubilados, destinada a cualquier ciudadano que pueda aportar datos certeros que ayuden a reconstruir los últimos pasos de Pedro y Juana en la inmensidad patagónica.