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El Chacal que encerró a su hija en el sótano por dos décadas, la violó y tuvieron 6 hijos

El caso del Chacal de Austria es uno de los hechos policiales más perversos en la historia mundial

Editado por Sebastián Salas
salas.sebastian@diariouno.com.ar

Josef Fritzl, un ingeniero eléctrico de Austria nacido en 1935, era un hombre respetado en su comunidad, propietario de varias propiedades y padre de siete hijos con su esposa, Rosemarie. Sin embargo, tras su fachada de hombre de familia se escondía un historial perturbador: era un Chacal.

En 1967, fue condenado por abuso sexual a una enfermera. Eso fue más que una alerta de lo que vendría después, pero tras cumplir 18 meses en prisión su expediente fue. Este pasado delictivo no levantó sospechas cuando, en 1984, planeó y ejecutó el secuestro de su hija Elisabeth, entonces de 18 años.

El accionar del Chacal de Austria

El 28 de agosto de 1984, Josef Fritzl atrajo a Elisabeth al sótano de la casa familiar con el pretexto de ayudarlo a instalar una puerta. Una vez allí, la drogó con éter, la esposó y la encerró en un búnker subterráneo que él mismo había construido durante seis años.

El Chacal de Austria

El Chacal de Austria y su víctima, su propia hija

Este lugar de apenas 18 metros cuadrados inicialmente, estaba diseñado con una puerta de hormigón reforzado y un sistema de cerradura electrónica que solo el Chacal podía abrir. Elisabeth permaneció en este espacio sin ventanas, aislada del mundo, durante más de dos décadas.

Durante su cautiverio, Elisabeth Fritzl fue sometida a abusos sexuales sistemáticos, que Josef mismo describió como una “adicción” en su juicio. De estas agresiones nacieron siete hijos: Kerstin (1988), Stefan (1990), Lisa (1992), Monika (1994), los gemelos Alexander y Michael (1996), y Felix (2003). Michael murió pocos días después de nacer debido a problemas respiratorios, y Josef incineró su cuerpo en una caldera, un acto que más tarde le valdría una condena por homicidio negligente.

Tres de los hijos –Lisa, Monika y Alexander– fueron sacados del sótano por Josef, quien los presentó como “bebés abandonados” por su propia hija, quien según su versión estaba desaparecida porque se había fugado a una secta religiosa por sus propios medios.

La víctima del Chacal intentó hacer la vida en el sótano lo menos insoportable posible para sus hijos, decorando las paredes con dibujos de flores y animales. Sin embargo, las condiciones eran deplorables: sin ventilación natural, con techos bajos y un ambiente húmedo, los niños nunca vieron la luz del sol ni conocieron el mundo exterior. Josef controlaba todo, cortando la electricidad o racionando la comida como castigo.

El búnker que construyó el Chacal

El búnker que construyó el Chacal de Austria

La verdad del Chacal salió a la luz

El caso salió a la luz en abril de 2008, cuando la hija mayor de Elisabeth cayó gravemente enferma. Josef Fritzl, obligado a llevarla al hospital, no pudo evitar que los médicos sospecharan tras encontrar una nota de auxilio escrita por Elisabeth en la ropa de la chica.

La policía de Austria fue alertada, y cuando Elisabeth fue llevada al hospital para explicar la situación, reveló el calvario que había soportado durante 24 años. Josef fue arrestado esa misma noche y confesó sus crímenes dos días después. Las pruebas de ADN confirmaron que era el padre de los seis hijos vivos de Elisabeth.

El juicio contra el Chacal de Austria comenzó en 2009. Fue acusado de secuestro, abuso sexual, incesto, esclavitud, coerción y homicidio negligente. Inicialmente negó algunos cargos, pero tras ver el testimonio en video de Elisabeth, que abarcaba 11 horas, se declaró culpable de todos. Fue condenado a cadena perpetua en una institución psiquiátrica, donde permanece hasta la fecha.

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