El incidente con trapitos ocurrido en la madrugada de este sábado en la puerta del boliche Grita Silencio, en , no es el primero de estas características.
A fines de enero de 2015 ocurrió un caso aún peor. Esa noche comenzó una pelea entre los miembros de la empresa de seguridad que custodia el establecimiento y un grupo que quería tomar el poder del estacionamiento callejero.
Todo pasó a mayores y comenzaron los disparos en plena rotonda de Panamericana. Tres hermanos, de la empresa de seguridad del boliche, terminaron con disparos en sus piernas, aunque las heridas no revistieron mayor gravedad.
Según trascendidos, los atacantes los enfrentaron para manejar el estacionamiento de autos en las afueras del local bailable.
