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Así lo aseguró una vecina cercana a las víctimas Dolores del Carmen Guerrero y a José Andrés Pacheco. Indicó que los perros ladraban cuando había algún desconocido y señaló que durante la noche no los escuchó.

Doble crimen de Coquimbito: "Fue alguien conocido el que hizo esto"

Por Soledad Segadesegade.soledad@diariouno.net.ar

"No se escuchaba nada y los perros no ladraban. Yo creo que fue alguien conocido el que hizo esto", relató a diariouno.com.ar una vecina de la pareja que murió en un confuso y extraño hecho en su casa de Maipú.
Dolores del Carmen Guerrero, de 50 años, y su pareja José Andrés Pacheco, de 58 años, fueron encontrados muertos en su vivienda. Ella estaba calcinada y con una puñalada, él murió tras ser gravemente herido con un cuchillo en su pecho. Durante la tarde del lunes Dolores, conocida en la zona como Loly, estuvo en la casa de su vecina. "Ella estuvo acá en mi casa hasta la nochecita cuando llegó José. Ellos tenían un conocido, un tal Checho, que a ella le decía 'tía', que le cuidaba una casita que tienen en Gutiérrez. Él iba a venir a hacer unos arreglos acá, pero después dijo que no podía y yo ya no quise que viniera porque me dio desconfianza", contó la vecina. Además la mujer agregó que va a ampliar su declaración debido a que recordó algo que le había contado Dolores y la visita de un hombre que recibieron en la noche del lunes. "Era un hombre que yo nunca había visto acá", destacó. "A la noche yo hablaba por teléfono y escuché como una explosión. Creí que eran las bombas que tiran por las tormentas, pero después escuché que un vecino gritaba 'Loly, Loly', y ahí abrí la ventana y vi mucho humo y a los Bomberos", detalló la amiga de las víctimas. El macabro hecho se conoció cerca de la medianoche, cuando un incendio consumió por completo la casa de calle Castro Barros 3.573, de Coquimbito, Maipú, donde vivía Dolores del Carmen Guerrero, y su pareja José Pacheco. "Antes de eso yo no escuché hablar, no escuché gritos ni una pelea. Ni siquiera a los perros que siempre ladraban cuando había un desconocido", sostuvo la mujer y aseguró: "La persona que entró ahí no es ajena". Cuando llegaron los Bomberos el fuego arrasaba con la vivienda y hasta hubo desprendimiento del techo. Cuando apagaron las llamas encontraron el cuerpo de Dolores, el cual estaba completamente quemado. Los pesquisas continuaron la búsqueda para dar con José Pacheco, quien más tarde fue hallado a unos 30 metros de la casa, debajo de un álamo de su finca. Había recibido una puñalada en el pecho y estaba muerto. Personal de Policía Científica revisó los cuerpos y se encontró con que la mujer también tenía una puñalada en la zona del pecho. Los vecinos de la zona y los familiares de las víctimas quedaron conmocionados tras este hecho y aún no encuentran explicación a lo ocurrido. Aún los investigadores no saben cuál fue el móvil del doble crimen e investigan todas las hipótesis. Aparentemente no faltan pertenencias de las víctimas y en el lugar quedaron tres vehículos de la pareja, un Renault 12, un Chevrolet Meriva y una camioneta Ford F-100. La fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos quedó a cargo de la causa. Familiares"Cuando llegamos estaban los Bomberos y hace un rato supimos que los asesinaron a los dos y después les prendieron fuego la casa", sostuvo María del Carmen Pacheco (52), hermana de José. Junto a ella estaba su madre, Clotilde Alcalde (81). La madre y la hermana de José Pacheco estuvieron en el lugar desde la noche, cuando fueron alertadas sobre el incendio. "Antes que sacaran los cuerpos nos llevaron a la Comisaría a declarar y no pude ver a mi hermano", relató con lágrimas María del Carmen. "¿Por qué hicieron este asesinato tan salvaje?", se cuestionó la hermana del hombre muerto. José, también apodado como Piojo, trabajaba en una fábrica metalúrgica. Era el segundo de cinco hermanos: dos hombres y tres mujeres. Tres de ellos viven en Buenos Aires y viajaron inmediatamente hacia Mendoza para apoyar a su otra hermana y a su madre. Dolores del Carmen era hija única y sus padres viven en Buenos Aires. Era ama de casa y ayudaba a sus vecinos para mejorar el barrio, según dijo su cuñada. Los sobrinos de José y Dolores dijeron que en el fondo de la finca "construían un departamentito para que los padres de ella vinieran a vivir acá". Estaban juntos como pareja hace más de 20 años y hace casi 12 años vivían en esa casa de calle Castro Barros al 3.573, de Maipú. La hermana de la víctima aseguró: "Yo no les conozco enemigos, eran muy solidarios y tenían muchos amigos".

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Científica hace pericias en la casa del crimen.
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Consternación de una vecina, la madre y la hermana de una de las víctimas.
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