Tras un procedimiento liderado por la Policía Federal, en se logró desbaratar una especie un kiosquito de venta de drogas que tenía una extraña modalidad para la comercialización.
El allanamiento, ordenado por el juez federal Walter Bento, se realizó en un domicilio ubicado sobre calle Pringles, ubicado frente a una escuela primaria de educación especial.
Lo curioso es que los vendedores estaban totalmente refugiados en la casa, a la cual los investigadores policiales describieron como un "búnker". Los narcotraficantes vendían mediante el hueco realizado en una ventana ciega, el cual estaba protegida con una reja metálica.
Los uniformados lograron secuestrar aproximadamente 50 dosis de cocaína y dinero en efectivo. También fue detenido un hombre que quedó a disposición de la Justicia Federal.
