Fallo judicial

Descartaron la legítima defensa y juzgarán al policía que mató a un ladrón que le había robado

El policía José Funes (41) arriesga una pena de prisión perpetua por el crimen ocurrido en Luján de Cuyo en octubre pasado

Hace aproximadamente un mes se realizó un audiencia clave para la investigación por el crimen ocurrido en Luján de Cuyo en octubre pasado -ver más abajo-. La defensa, a cargo de Susana Soleti, solicitó el sobreseimiento del policía argumentando que actuó bajo los mencionados supuestos de la legítima defensa.

Por el lado contrario, la Fiscalía de Homicidios sostuvo que José Funes debe ser juzgado por gatillo fácil -técnicamente un homicidio agravado por su condición de policía y por utilizar arma de fuego-.

El lugar donde efectuó los disparos el policía.

La decisión quedó en manos del juez Sebastián Sarmiento. Este lunes, al finalizar la feria judicial de julio, el magistrado emitió una resolución por escrito donde rechazó los planteos defensivos. De esta forma, José Funes seguirá detenido con arresto domiciliario hasta que se realice el juicio por jurados en su contra.

El juez argumentó que al momento en que el policía disparó, "el auto se alejaba del lugar y el eventual peligro inicial había cesado o, cuanto menos, había modificado sustancialmente sus características", "no se halló un arma de fuego en poder de la víctima ni se incorporaron elementos que indicaran que hubiera disparado, exhibido o dirigido un arma" y que se debilita la teoría de que "efectuar 7 disparos contra un automóvil que se alejaba constituía la única respuesta necesaria y racional".

Policía "gatillo fácil" o legítima defensa

En los primeros días de octubre pasado, el policía José Funes había sufrido un robo en su vehículo. Con un inhibidor de alarmas lograron vulnerar las aberturas de su auto y le sustrajeron una mochila donde tenía algunos bienes, entre ellos, su pistola 9 milímetros reglamentaria.

A los pocos días, el 6 de octubre, el policía con 21 años de trayectoria se encontraba comprando en un kiosco ubicado en Azcuénaga y Libertad, en Luján de Cuyo. Al salir, se encontró con un auto Chevrolet Prisma estacionado que tenía las mismas características del auto que utilizaron los ladrones. Pese a que estaba de civil, empuñó su arma reglamentaria que le había provisto nuevamente el Ministerio de Seguridad y encaró al conductor.

El hombre que murió baleado por el policía.

El hombre se identificó como policía e intentó aprehenderlo, pero Federico García aprovechó que estaba el semáforo en verde y aceleró el vehículo. José Funes efectuó 7 disparos. Todas las balas impactaron en el auto, excepto una que atravesó el cráneo del conductor y le quitó la vida al día siguiente.

La Fiscalía sostiene que se trató de un caso de gatillo fácil. Se basó principalmente en video de cámaras de seguridad que mostró la secuencia donde el policía de civil sale de comprar de un kiosco, se acerca a un auto -que había reconocido como el que utilizaron ladrones que le robaron días atrás-, se identifica, le pide al conductor que se baje y le empieza a disparar cuando huye del lugar cuando no había motivos para hacerlo.

La defensa del policía pidió un encuadre de legítima defensa argumentando que el hombre actuó bajo el procedimiento policial, dado que se identificó ante el sospechoso, que fue una "casualidad" que se encontrara al supuesto ladrón y que está probado con pericias del Cuerpo Médico Forense (CMF) que Federico García lo atropelló y le produjo un esguince en su pierna cuando intentó escapar.

En pocas palabras

  • El juez Sarmiento rechazó la legítima defensa del policía José Eliseo Funes, acusado de matar a un ladrón en Luján de Cuyo.
  • Funes, que había sido víctima de un robo días antes, deberá ser juzgado por el crimen, caratulado como gatillo fácil.
  • El magistrado confirmó la detención domiciliaria del imputado hasta la realización del juicio por jurados.
Resumen generado por Thinkindot AI

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