Una mujer cansada de los daños que sufría en el edificio donde vive se acercó a la Jefatura departamental con videos que mostraban a los presuntos vándalos. Al salir de la dependencia policial comenzó a gritar y a denunciar que por el lugar pasaban los sospechosos que efectuaron los daños contra su propiedad ubicada en Bombal 333.
El guardia salió a correrlos y detuvo a un hombre mayor de edad. El resto de la pandilla, la mayoría menores, se dieron a la fuga.
El sospechoso fue trasladado a la Comisaría Octava donde se judicializó la causa.