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Cientos de personas se manifestaron en las calles del centro por los femicidios que sacuden a Mendoza y son noticia nacional. El padre de Lorena Arias pidió "la peor condena" para el asesino

De negro y con velas encendidas pidieron justicia en la Legislatura

Esta vez no era una multitud, eran unas cientos de personas, la mayoría vestidas de negro y con una vela en la mano. Esta vez no hubo cantos, ni gritos, ni redoblantes. Hubo silencio casi en todo momento. Un silencio en medio del cual lo único que se escuchó era el llanto, crudo, desgarrador, de una de las hermanas de Lorena Arias, que se abrazaba al papá. Fue un llanto desconsolado. La expresión del dolor frente a la tragedia.Ayer pasadas las 18, unas 300 personas se juntaron, una vez frente a la Casa de las Leyes, para pedir que el Estado simbolizado en la Legislatura tome cartas en el asunto y que Mendoza deje de ser noticia por su índice de .La convocatoria surgió en las redes entre compañeros de trabajo y de estudios de Claudia Lorena Arias (30), la mujer que fue asesinada en la madrugada del domingo junto con su tía Susana Ortiz (54) y a su abuela Vicenta Díaz (90) en su casa del barrio El Trapiche en Godoy Cruz. Todas fueron víctimas de Daniel Zalazar (30), quien es el padre de una beba de 10 meses de Lorena y quien las mató con ensañamiento, a puñaladas.Las banderas de la lucha contra la violencia de género estuvieron otra vez presentes. "Ni una menos" y "vivas nos queremos" fueron algunas de las consignas que se escucharon.A Carolina, la hermana de Lorena, la acompañó el papá de ambas, Rolo Arias, que fue el único quien pese al profundo dolor se tomó unos minutos con la prensa. "Tengo un dolor irreparable, ha sido una masacre, pedimos justicia real, concreta, dura", dijo. Cuando le preguntaron qué exigía para el asesino, pidió "la peor condena". "Mató a mi hija, mató a mi suegra, mató a mi cuñada, quiso degollar a su hija, apuñaló a mi nieto, ¿qué se le puede pedir?", sostuvo y prefirió hacer silencio cuando le preguntaron si confía en la Justicia."Nada lo justifica, no querer reconocer a tu hija no puede significar que matés a una familia", agregó.Un grupo de compañeras del terciario de Ciencias Biomédicas San Agustín, al que asistía Lorena y en el que estudiaba para ser instrumentista de quirófano, participó en la convocatoria y miró, en silencio, desde atrás. Estaban todas juntas, una al lado de la otra. "Era una excelente persona, muy buena amiga, compañera y mamá. De Zalazar sólo nos había dicho que era el papá de su bebé pero nada más, nunca nos contó sobre algún problema. Creo que vamos encaminados para que haya justicia", dijo Luciana Scolano."La violencia termina cuando la educación comienza", rezaba un cartel. Y en el medio de la marcha, gris y negra, había una luz: "¿Por qué estamos acá", le preguntaba un nene de 4 años al que su mamá tenía en brazos. "Por respeto a todas las nenas a las que han tratado mal", le contestó la mamá.

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