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Las cabras muertas presentaban profundos cortes en sus  cuellos y los vecinos de la institución educativa aseguraron que  no escucharon ni vieron nada "raro" durante la noche.

Crece el misterioso caso de las cabras masacradas en Salta con 15 nuevas víctimas

El misterioso caso de las cabras  masacradas en la provincia de Salta sumó un nuevo capítulo  cuando las autoridades de un colegio rural encontraron sin vida  a los quince ejemplares de su pequeño rebaño, en el paraje de  Palomitas.

Las cabras muertas presentaban profundos cortes en sus  cuellos y los vecinos de la institución educativa aseguraron que  no escucharon ni vieron nada "raro" durante la noche, mientras  que los investigadores de la Policía Rural descartaron que un  puma sea el responsable de la masacre.

Este nuevo caso que preocupa a las autoridades salteñas se  registró en una escuela albergue ubicada en el paraje Palomitas,  ubicado a unos 65 kilómetros al sureste de la ciudad de Salta.

La escuela en la que aparecieron muertas las cabras alberga a  unos 30 estudiantes procedentes de toda la zona rural de esa  región del departamento General Güemes.

La mujer encargada de cuidar y alimentar a los animales, dijo  al diario El Tribuno, que le llamó la atención que "no tocaron  los patos ni las gallinas" y que tampoco fueron atacados los  chanchos y los lechones que había en el lugar.

Integrantes de las familias que residen en el paraje  Palomitas expresaron su conmoción y temor por lo ocurrido y  trajeron a cuenta a la mítica bestia del "chupacabras", de la  que jamás se pudo probar su existencia más allá de la leyenda. 

El hecho ocurrió dos días después que unas 40 cabras fueran  encontradas degolladas en un campo cercano a la ciudad de  Tartagal, en la zona norte de la provincia de Salta, donde los  puesteros atribuyeron el ataque a un predador con facultades  sobrenaturales.

El hallazgo de los animales con las gargantas cercenadas,  ocurrió el último fin de semana, y puso en alerta a los  productores de la localidad de Coronel Cornejo, a unos 20  kilómetros de Tartagal.

Los 40 caprinos, de importante porte, presentaban idénticas  lesiones en la garganta: dentelladas que mataron los animales  sin desangrarlos, y lo relatado por los campesinos guarda  similitud con los ataques atribuidos a seres cuya existencia  nunca pudo ser probada, como el "ucumar" o el "chupacabras".

El hecho ocurrió a pocos metros del lugar en el que dormían  el cuidador del campo y su familia, los que no escucharon a los  perros ladrar, ni a las demás cabras balar. 

Fuente: NA

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