ver más

Agustín Caballero (67), de San Martín, fue víctima de un brutal ataque. Tres delincuentes lo esperaban en su vivienda. Lo golpearon salvajemente y uno disparó.

Conmoción por el asesinato del comerciante que se resistió a un robo en su casa de San Martín

Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

Un hombre de 67 años falleció ayer en el Sanatorio Argentino, de San Martín, donde había sido atendido por una herida de bala y tres golpes en la cabeza que había sufrido 17 horas antes, en un intento de asalto en la puerta de su casa.

El martes, pasadas las 22, Agustín Caballero (67) estaba llegando a su casa, ubicada en la esquina de Francisco Bautista y Aureliano Abdala, en el 2º Barrio Empleados de Comercio, a 300 metros del ingreso a la guardia del hospital Perrupato.

El hombre venía de cerrar su supermercadito, que está en el carril Tropero Sosa, frente al barrio Amuppol. Había detenido su moto de 50 cilindradas y se apestaba a abrir el portón. Fue en ese momento que se le aparecieron tres hombres armados para asaltarlo. Caballero se resistió y le pegaron dos cachazos en la nuca, produciéndole cortes profundos, y un tercer cachazo en la boca.

Pese a eso la víctima intentó ingresar a su casa para evitar a los ladrones. Fue allí donde uno le disparó. La bala lo alcanzó en la parte superior del glúteo izquierdo y le perforó el intestino.

Mientras los ladrones escapaban sin concretar el robo, Caballero tuvo fuerzas todavía para pedir auxilio, golpeando la puerta de un vecino.

Un llamado dio la alerta a la Comisaría 12, que envió un móvil al lugar y también se desplazó una ambulancia, que cargó al herido y lo llevó los 300 metros que separan el lugar del hecho del hospital.

Agustín Caballero ingresó consciente y “los médicos se dedicaron a estabilizarlo, como primera medida”, indicó ayer una fuente ligada al caso.

Pasadas las 2 de la madrugada de ayer el paciente fue derivado al Sanatorio Argentino y allí, dos horas después, fue sometido a una intervención quirúrgica donde se le extrajo el proyectil y se intentó reparar los daños que había causado.

“El paciente había quedado estable, consciente y en buen estado general, pero pasadas las 14 se descompensó y sufrió un paro cardiorrespiratorio del que no se recuperó”, indicó la voz.

En el atardecer del miércoles, familiares y vecinos del fallecido estaban reunidos en la casa 25, donde ocurrió la tragedia, mientras el personal de la Policía Científica aún intentaba levantar huellas.

“No quiero hablar, por ahora”, dijo ayer una hija del comerciante cuando fue consultada por este medio.

En tanto alguno de los investigadores del caso, que está en manos de la fiscal María Mónica Fernández Poblet, dijo que “las heridas no fueron desencadenantes de la muerte, pero es cierto también que si el ataque no hubiera existido la víctima no hubiera sufrido el paro cardíaco que produjo el deceso”. La salud de Caballero no era óptima pero tampoco tenía afecciones complejas.

Ahora la Justicia, además de tratar de determinar la identidad de los autores de la tentativa de asalto y las lesiones, intenta establecer el grado de responsabilidad que les cabe a los agresores por el deceso y si hubo algún tipo de negligencia en la atención del herido.

MÁS LEÍDAS