Crimen en Maipú

Confirmaron la prisión preventiva para dos de los imputados por el crimen de los hermanos Álvarez

Se trata de Fabián D'agostino (51) y su hijo Axel (21). Los hermanos Luciano y Franco Álvarez, de 18 y 28 años, fueron hallados muertos en Guaymallén, en junio, 20 días después de que desaparecieran

Fabián D'agostino (51) y su hijo Axel (21) seguirán alojados en el penal. Luis Andrada (37) y su hermano Omar (37) continuarán libres. Este es el panorama de la investigación por el doble crimen en Maipú de Luciano y Franco Álvarez, ocurrido a mediados de junio pasado.

El juez Carlos Parma, que intervino como segunda instancia en el expediente, ratificó la prisión preventiva de los D'agostino. Padre e hijo están detenidos desde el 28 de junio pasado y todo parece indicar que continuarán en esa situación hasta que se defina si el expediente va a juicio.

Si bien ambos han insistido con su inocencia, por ahora dos jueces han determinado que hay pruebas que los comprometen a esta altura de la investigación.

Caso contrario con los hermanos Luis y Omar Andrada, quienes recuperaron su libertad a pocas semanas de ser detenidos ya que las evidencias fueron perdiendo peso con el correr de la pesquisa. Ambos están imputados y siguen vinculados al proceso, pero este miércoles se ratificó su libertad.

Otro punto importante de la audiencia que se realizó este miércoles fue que se declaró válida la declaración testimonial del hijo de Omar Andrada, un joven de 16 años que detalló el conflicto que habría entre los sospechosos y Franco Álvarez, que incluía pelea con cuchillos y amenazas cruzadas, según detallaron fuentes ligadas al caso.

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Fabián D'agostino (51) y su hijo Axel (21) seguirán alojados en el penal.

Fabián D'agostino (51) y su hijo Axel (21) seguirán alojados en el penal.

Doble crimen en Maipú

Luciano y Franco Álvarez, de 18 y 28 años, salieron de su casa en Colonia Bombal en la tarde del lunes 7 de junio. A su madre le dijeron que debían dirigirse hasta Los Corralitos para cobrar un trabajo de albañilería. El menor de ellos le avisó por mensaje cuando habían cobrado el dinero, pero luego su teléfono se apagó y no se supo nada más de ellos.

El paradero de los hermanos Álvarez fue un misterio hasta que una mujer encontró sus cuerpos en la laguna del Viborón el 27 de junio. Al día siguiente fueron detenidos los D'agostino y los Andrada, quienes también trabajaban en la obra en construcción con las víctimas fatales.

La fiscal de Homicidios Andrea Lazo los imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, por lo que arriesgan una pena de prisión perpetua.