Es inminente el sobreseimiento de dos de los siete imputados que tiene el expediente que investiga a un grupo de rugbiers mendocinos por un presunto abuso sexual cometido contra una joven en una fiesta privada a fines del año pasado. Los investigadores analizan una prueba fundamental del expediente: las grabaciones de las cámaras de seguridad.
Caso rugbiers: pedirán sobreseer a dos de los acusados y analizan una pista clave de las cámaras

El abogado Eduardo De Oro, representante de uno de los últimos deportistas que imputaron, solicitó el sobreseimiento liso y llano por no haber pruebas que lo compliquen en el expediente. Se espera que en los próximos días el fiscal que investiga el caso, Hernán Ríos, tome la misma determinación con respecto a este joven y otro de los últimos acusados. Así lo ordenó el procurador adjunto Fernando Guzzo, entendiendo que no hay evidencias que vinculen a estos acusados.
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En caso que los abogados querellantes se oponga a esta medida, la palabra final la tendrá la Justicia de Garantías.
Es que la novedad de las comparaciones de ADN positivas con los rastros de semen hallados en la ropa de la víctima complicó a dos de los sospechosos pero juega un papel a favor para el resto de los imputados.
Según indicaron fuentes ligadas a la causa, algunos de los rugbiers que tuvieron resultados negativos también solicitarán que sean liberados de la pesquisa cuando lleguen los informes oficiales del Cuerpo Médico Forense (CMF) que confirmen esto, ya que hasta el momento en el expediente sólo constan los resultados por los peritos de la defensa.
Por su parte, la abogada Gemina Venier, representante de otro de los sindicados, también pedirá algunas declaraciones de testigos que estuvieron en la causa y no se descarta que pida un informe telefónico. Es que la coartada de su defendido y el representado de De Oro es que sólo estuvieron un rato en la fiesta donde ocurrieron los hechos y luego se dirigieron a otro evento. Esto podrá ser confirmado cuando se periten los posicionamientos de sus teléfonos celulares durante esa noche.
Una pista para analizar
Sumado a todas estas novedades hay una prueba que está siendo interpretada por los pesquisas judiciales. Se trata de las cámaras de seguridad del barrio privado donde se puede observar que la denunciante salió del lugar caminando y sin siquiera tambalearse. La joven, también jugadora de rugby, se retira de la casa, luego regresa para saludar a una persona, abraza a una amiga y se sube al auto en el que se retira con su hermana y una compañera.
En un primer análisis, esto parece contradecir la versión de la víctima ya que declaró que no recuerda nada de esa noche -testimonio avalado por los peritajes psicológicos- y esto hace suponer que no podría salir caminando por sus propios medios de la propiedad.
Sin embargo, este hecho también deja en evidencia a uno de los acusados que mantuvo un intercambio de mensajes de Whatsapp con la denunciante un día después del hecho. Palabras más palabras menos, en la conversación queda en claro que la joven estaba durmiendo en una de las habitaciones y, pese a esta condición, el muchacho aprovechó para tener contacto sexual sin acceso carnal.
Esto plantea la duda de los investigadores sobre el motivo por el cuál la joven acudió a una fiesta para inmediatamente acostarse a dormir entre la 1 y las 3 de la mañana, aproximadamente. También complica la situación de este rugbier ya que demostraría que no hubo consentimiento, al menos en ese hecho.
El motivo por el cual la muchacha fue vencida por el sueño cuando se encontraba en la fiesta, la explicación para salir caminando en aparente estado de sobriedad del lugar, determinar si hubo penetración y la participación del resto de los imputados son todavía cabos sueltos que los investigadores buscan develar en el complicado expediente.
El caso
El 23 de diciembre pasado, en la Oficina Fiscal 15 de Carrodilla, una jugadora de rugby se acercó para denunciar que había sido abusada sexualmente. En su relato, la joven manifestó que horas antes acudió a una fiesta en una casa de un barrio privado en Chacras de Coria, donde el plantel de la Unión Rugby de Cuyo (URC) festejaba el campeonato nacional conseguido.Entre ese rejunte de jugadores de distintos clubes de Mendoza, cuatro de ellos fueron imputados a mediados de enero tras el avance investigativo. También fue formalizado en el expediente el mánager del equipo, quien es el dueño de la propiedad donde se realizó la fiesta. Otros dos jugadores también fueron imputados a fines de ese, aunque ahora están cerca de ser sobreseídos.
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