Un incendio ocurrido en una vivienda de Villa María, en la provincia de Córdoba, terminó revelando un caso mucho más grave que un simple accidente doméstico: un caso de torturas que tenía como víctima a un joven con discapacidad.
El incendio que destapó un caso de torturas a un joven con discapacidad
La víctima tiene 21 años, quien tras el incendio fue trasladado de urgencia al hospital donde permanece internado en terapia intensiva
Al extinguir las llamas del incendio en una casa del barrio La Calera, los bomberos se encontraron con una escena impactante: un joven gravemente herido que presentaba lesiones incompatibles con el fuego.
Lo que en principio parecía un siniestro común derivó rápidamente en una investigación judicial por secuestro y torturas. Las autoridades comenzaron a reconstruir los hechos y pronto surgió un panorama de extrema violencia.
Las torturas que develó el incendio
La víctima es Carlos Beltrán, de 21 años, quien fue trasladado de urgencia al hospital donde permanece internado en terapia intensiva. Los médicos constataron múltiples traumatismos, heridas cortantes en las extremidades y severos golpes en el rostro que lo dejaron desfigurado. Según las primeras pericias, muchas de estas lesiones habrían sido provocadas por objetos contundentes y elementos cortantes antes del incendio.
Según el relato de su madre, había salido el sábado por la noche para asistir a un cumpleaños y luego aceptó una invitación para continuar la reunión en una casa particular. Al no regresar al día siguiente, la familia inició una desesperada búsqueda del chico con discapacidad. Una pareja cercana les alertó que el joven estaba siendo retenido contra su voluntad en esa propiedad.
La discapacidad motriz que padece Carlos Beltrán, consecuencia de un accidente anterior, lo dejó en una situación de absoluta vulnerabilidad ante la agresión. Su madre relató detalles estremecedores sobre el ensañamiento sufrido: cortes en dedos, golpes en la cabeza y lesiones por todo el cuerpo. Además, denunció que los agresores habrían registrado el momento de la tortura.
La Justicia de Córdoba detuvo inicialmente a un joven de 21 años tras el incendio, imputado por privación ilegítima de la libertad calificada. Con el avance de la pesquisa, la Dirección General de Investigaciones Criminales realizó nuevos allanamientos y detuvo a otros tres sospechosos de 21, 26 y 36 años. Durante los operativos se secuestraron 4 teléfonos celulares que serán peritados para confirmar la existencia de material audiovisual vinculado al caso y establecer la participación de cada uno de los acusados.




