Con más incertidumbre que precisiones avanza la investigación por el asesinato de Isaías Gaspar Sánchez, el adolescente de 15 años que fue baleado en durante la madrugada del jueves y murió horas después. Las autoridades buscan a un testigo clave.
Según la reconstrucción que ha realizado hasta el momento el fiscal de Homicidios Carlos Torres, el menor fue atacado en las primeras horas del jueves en el interior del barrio Bicentenario, donde residía.
Coco, tal como le decían en su entorno, se encontraba con un amigo cuando le dispararon desde un vehículo. Extraoficialmente se habla de un auto color gris, aunque las autoridades no tienen mayores precisiones al respecto.
Si bien resta que la necropsia lo confirme, a prima facie la bala le impactó a Sánchez en la nuca. Es por esto que creen que hubo un intercambio de palabras y la víctima fatal estaba tratando de huir de sus agresores.
Sánchez quedó internado en terapia intensiva del Hospital Central y falleció en las últimas horas de la jornada. El fiscal esperó que sus familiares le dieran el último adiós este viernes para citarlos a declarar y ver si puede comenzar a esclarecer el hecho.
La investigación está empantanada ya que las personas de entorno de Coco no quieren hablar y el único testigo presencial ni siquiera está identificado. Ese joven escapó del teatro de los hechos y hasta el momento los investigadores no saben quién es. Suponen que tiene temor a declarar y sufrir represalias.
De todas formas, por las características del hecho y porque Sánchez tenía sus elementos, la hipótesis del robo está casi descartada. El menor no está sindicado por las autoridades como un reconocido delincuente, aunque sí solía mostrar fotos en su perfil de Facebook con cigarillos de marihuana y armas de fuego. Por eso, los pesquisas creen que se trató de un ajuste de cuentas.
