Una barbería sufre por continuos hechos de inseguridad. Uno de sus dueños, Agustín Milés (22) vivió una verdadera noche de terror, ya que se enfrentó con los malvivientes.
Los violentos incidentes se produjeron en la intersección de las calles Libertad y Chile, de Villa Nueva, Guaymallén. Hubo disparos, peleas con golpes de puño y cuchillazos.
Además, la gente de la zona sufre por los continuos robos, según contó este joven. "En la cuadra están cansados de estos muchachos", admitió.
Milés, que tiene la peluquería Club de Caballeros desde hace un año en la calle Libertad, relató a Diario UNO que "son dos hermanos, roban, piden plata, ofrecen cosas robadas y amenazan a la gente".
Afirmó que "esta familia usurpa una casa desde hace cerca de 4 años. Uno de ellos se llama Ángelo y no conozco su nombre de su hermano".
"Ese día estábamos cerrando el local cerca de las 21.30. Amenazaron a Sebastián, uno de mis peluqueros, con un cuchillo. Le dije: 'siempre lo mismo con vos' y me respondió: 'a vos también te voy a matar'. Después fue corriendo y se metió en mi auto, un Gol Trend" "Ese día estábamos cerrando el local cerca de las 21.30. Amenazaron a Sebastián, uno de mis peluqueros, con un cuchillo. Le dije: 'siempre lo mismo con vos' y me respondió: 'a vos también te voy a matar'. Después fue corriendo y se metió en mi auto, un Gol Trend"
El hombre mplió el concepto: "Se volvió loco, rompió un adoquín y empezó a tirar piedras. Después llegó al lugar un familiar de él en bicicleta y sacó un cuchillo grande. Y de la nada se escuchó un tiro".
"Después nos dimos vuelta y vimos un auto blanco, se me vino una chica que me dijo de mal modo que era policía. Le dije: 'somos de la peluquería, no somos nosotros los delincuentes'. Anteriormente largó un tiro al aire sin decir que era policía'", relató.
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Esta es la casa de Guaymallén que usurparían los malvivientes. Foto: gentileza.
Presentó la denuncia en la Comisaría 9ª y la Policía los atendió "bien".
Milés contó que en la barbería trabajan seis muchachos de entre 18 y 25 años y que sólo quieren tener paz. Los padres de Agustín lo abandonaron -según contó- y vive con sus abuelos solamente, ya que su hermano falleció. Es una historia más de inseguridad.