La Fiscalía de Homicidios tiene una batería de pruebas para sostener la detención de Marcos Herrero, el adiestrador de perros acusado de plantar pruebas en la búsqueda de Viviana Luna. Además de distintos testimonios, videos y cotejos de ADN que lo complican en el expediente, los investigadores tiene en su poder varias escuchas telefónicas del sospechoso.

Entre los últimos días de septiembre y los primeros de octubre, Marcos Herrero se encontraba en Mendoza realizando rastrillajes en el marco de la búsqueda de Viviana Luna, la mujer desaparecida en Potrerillos en 2016, y Abigail Carniel, la joven de 18 años que fue vista por última vez en abril pasado. Sin saberlo, el entrenador de canes tenía su teléfono intervenido porque la Justicia sospechaba sobre su accionar.

Con una de las personas que más se comunicó fue con su esposa, Andrea Tolosa, quien se encontraba en su casa de Río Negro. Por esos días, Herrero se disponía a rastrillar el barrio Sargento Cabral en búsqueda de los restos de Abigail Carniel. "Se sumaron las feminazis al caso Abigail, son como 30", le comentó a su pareja, quien le respondió que había criticado a los grupos feministas en su muro de Facebook. "¡No! No pongás nada porque me van a ayudar. Son las que me están juntando la plata", le dijo Herrero, entre risas.

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En otro pasaje del diálogo le comento a la mujer que en un rastrillaje habían sido atacados por narcos que habían prendido fuego un móvil policial -algo que nunca ocurrió- y luego le graficó cómo iban a ser sus últimos días en Mendoza: "Yo les dije a los papás que tengo que cobrar por el trabajo y que no es seguro que la encuentre. Yo decía que iba a durar dos días pero si mañana hago una parte a la mañana y otra a la tarde ya me lo saco de encima. El jueves descanso, el viernes descanso, el sábado descanso y el domingo me voy para San Luis".

Marcos Herrero mantuvo otro diálogo con su esposa quien le consultó sobre el caso de Viviana Luna. "Lo mío ya está. Si los huesos no son de Viviana pueden ser de María Cash o Marita Verón", le explicó el adiestrador de perros, mezclando la investigación mendocinas con esos casos emblemáticos a nivel nacional. Luego le dijo que un testigo debía declarar ante "el juez Bento, pero el juez Bento sale en los escritos", en referencia a las cartas que Herrero "encontró" en el hotel de Potrerillos. El juez federal Walter Bento no ha tenido ningún tipo de intervención en el caso de Viviana Luna.

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Otra de las escuchas telefónicas es entre Marcos Herrero y Laura Ballester, una mujer integrante del Kunti K-9, una organización mendocina que también tiene perros adiestrados pero que no están avalados por las autoridades provinciales. Ambos iban a participar ese día de un rastrillaje en búsqueda de Abigail Carniel. La mujer le advirtió a Herrero que "no tenés que decir que vamos por datos que nos dio una vidente. Siempre hablá en potencial, acordate". El rionegrino le contestó "no, yo voy a decir que los papás tienen alguna idea o sugerencia de que ese es uno de los lugares".

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Pruebas falsas

El 29 de septiembre pasado, Marcos Herrero llegó a Mendoza para buscar a Viviana Luna, una mujer que está desaparecida desde 2016 en la zona de Potrerillos. El hombre fue contratado en forma privada por los hijos de la víctima ya que la Fiscalía no lo aceptó como perito oficial porque no está avalado por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Herrero se presentó en un hotel abandonado de Potrerillos que ya había sido inspeccionado por la Justicia local y en menos de media hora encontró partes de un cráneo y de un maxilar y una nota en un hotel que hacía referencia a Viviana Luna, a una red de trata de personas.

La sospecha sobre el accionar del perito privado comenzó a crecer cuando el Laboratorio de Huellas Genéticas determinó que el cráneo y el maxilar hallados en Potrerillos pertenecían a un varón. Ese mismo martes, el fiscal Pirrello se comunicó con personal de un juzgado ubicado en Río Gallegos, donde se investiga la desaparición de Marcela López (61). En esa causa Marcos Herrero encontró restos óseos con características muy similares a lo ocurrido en Mendoza: también estaban quemados, también eran partes de un cráneo y de un maxilar y no pertenecían a la mujer buscada. Finalmente una pericia determinó que pertenecían al mismo cadáver.

Marcos Herrero fue detenido el 3 de diciembre en su casa de Viedma, Río Negro. Un vecino declaró que durante el allanamiento arrojó un bolso por la medianera que también tenía varios restos óseos. Por otro lado, en un video del rastrillaje en Potrerillos se observó que el adiestrador de perros tenía un bulto en su chaleco que luego desapareció, por lo que se sospecha que allí ocultaba las pruebas que plantó.