Por Soledad Segadesegade.soledad@diariouno.net.ar
La nena tenía un año cuando murió en el Hospital Notti en 1999. Había sufrido fractura de costillas y de cráneo, fisura maxilar y otras terribles lesiones que no habrían sido accidentales. Su padre estuvo prófugo durante 13 años acusado de homicidio.
Arrancó el juicio a Alejandro Amitrano, 14 años y 10 meses después de la muerte de su beba

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Acompañado por su actual pareja, con quien tiene una hija de 1 año y 8 meses, Amitrano enfrentó este martes el primer día de debate en la sala de la Quinta Cámara del Crimen, presidida por Rafael Escot junto con Alejandro Gullé y Liliana De Paolis.
El hecho ocurrió en noviembre de 1999, cuando Rosario Belén Amitrano ingresó al Hospital Notti en grave estado y fue operada de urgencia por un estallido de sus intestinos. El 30 de noviembre murió por una falla multiorgánica.
La pequeña además había sufrido fractura de sus costillas, fisura maxilar, traumatismo de cráneo, lesiones en sus piernas, entre otras gravísimas heridas que las pericias determinaron que fueron provocadas por golpes no accidentales. Cuando su madre, Cecilia Cousau, la llevó al hospital su cuerpo tenía talco, lo que se presume que usaron para tapar posibles hematomas.
Un médico cirujano que operó a la pequeña de urgencia en el Notti, declaró este martes ante el tribunal y señaló: “La ingresamos al quirófano grave, en mal estado. Pensábamos que tenía un cuadro de peritonitis, pero al operar comprobamos que era un estallido en el yeyuno, una parte del intestino delgado”.
El galeno sostuvo que le llamó la atención que no era una lesión reciente, sino que habría ocurrido entre 48 y 72 horas antes.
Al ser indagado por el fiscal de Cámara, Fernando Guzzo, por Jorge Miranda, defensor de Amitrano, y por el tribunal, el médico contestó: “Este tipo de cosas ocurre por golpes directos en el abdomen”, el cual puede ser intencional o provocado por una caída en la que el chico pudo golpearse con algún elemento como el cordón de una vereda o el manubrio de una bicicleta.
También declaró Juan Jorge Lazzaro, un médico forense que revisó a la pequeña unos días antes de morir y en su informe señaló que la pequeña no tenía lesiones visibles, pero que su estado anímico no era el habitual para una nena de 1 año.
No pudo dar más precisiones debido a que la muerte de la pequeña ocurrió hace 14 años.
El especialista, quien trabajó como parte del Cuerpo Médico Forense durante más de 40 años, señaló que en todos los casos de estallido del intestino se debe a un traumatismo violento ya sea por un golpe intencional o por una caída.
El tercer testigo fue una mujer que trabajaba en terapia intensiva del Hospital Notti, quien recordó que la pequeña entró grave y por eso había quedado internada, justamente, en terapia intensiva.
La médica tampoco recordaba los detalles, pero aseguró que si la pequeña tenía lesiones debe estar constatado en la historia clínica.
Además dijo que las lesiones en costillas o fisuras maxilares, en la mayoría de los casos, tienen que ver con maltratos.
El debate continuará en la mañana del miércoles y se espera que una de las primeras declaraciones sea la del médico forense que hizo la necropsia de Belén Amitrano.
La detención de Alejandro AmitranoEl hombre desapareció de Mendoza poco después de la muerte de Belén al preveer que sería acusado por lo ocurrido y desde donde se escondía, hizo llegar un video en el cual decía que era inocente.
Se hicieron varios allanamientos en la provincia y también en San Luis, donde tenía algunos familiares, pero todos fueron negativos, hasta enero de 2013, cuando una comisión policial de Mendoza viajó a Entre Ríos y lo detuvo al salir de su casa de Paraná para sacar la basura.
Allí vivía en pareja con una mujer, quien estaba embarazada, y hoy tiene una hija de 1 año y 8 meses.
Después de la muerte de la bebé, la esposa de Amitrano, Cecilia Cousau, fue detenida y luego de 15 meses presa fue sometida a juicio, donde el tribunal la absolvió.