Temblando, con sus manitos entrelazadas y los ojos nublados por las lágrimas, un niño de 9 años contó el calvario que le tocó vivir junto con sus hermanos cuando se desató la locura y un hombre entró con un hacha y mató a su mamá, en Santiago del Estero. Eran las 14.30 del lunes, los niños estaban viendo televisión en la habitación y su madre —María del Valle Corbalán— estaba en la cocina. La mujer estaba preparando el almuerzo. Todo transcurría con normalidad. En la cocina, además de María —según el relato del hijo mayor que vivía con la víctima en la casa del barrio Juan Domingo Perón— estaba Martín Quisbert y sus dos hermanos.