Por José Luis Salassalas.jose@diariouno.net.ar
Para aplicar esa pena, los jueces Julio Bittar, Rodolfo Luque y Ariel Hernández encuadraron el hecho en un intento de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, sumado a amenazas.
A Sergio Sosa le dieron 11 años por golpear a su ex, Laura Girala
La Primera Cámara del Crimen condenó en San Rafael a 11 años y 6 meses de prisión a Sergio Sosa por la brutal golpiza con un palo a su ex pareja Laura Girala que casi le cuesta la vida el 31 de diciembre de 2012, un caso resonante que conmocionó y cuyo falló sienta un precedente.
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Para aplicar esa pena, los jueces Julio Bittar, Rodolfo Luque y Ariel Hernández encuadraron el hecho en un intento de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, sumado a amenazas.
La sentencia se leyó en medio de una sala llena de amigas, familiares y mujeres que apoyaban a la víctima, que rompieron en aplausos al escuchar la condena, y sin la presencia de Sosa, que momentos antes pidió a través de sus abogados defensores, Rufino Troyano y Ariel Lizardes, no presenciar la lectura del fallo “para no sentirse mal”, según argumentó.
Esto fue concedido por los magistrados con el acuerdo del fiscal Norberto Jamsech y el abogado Tíndaro Fernández, representante de Girala. Y al salir de la sala fue despedido por las mujeres presentes con epítetos tales como “cobarde”, “hijo de puta” y “cagón”.
El fallo se dictó de acuerdo a los términos que introdujo la nueva Ley de Violencia de Género, que se aprobó en 2012, semanas antes de ocurrir el hecho, y constituye la primera condena de San Rafael por intento de femicidio (intento de homicidio agravado por violencia de género).
Por otra parte, el tribunal no aplicó una pena en la causa por lesiones leves en la que Sergio Sosa estaba acusado de golpear a su hermano Serafín el 30 de diciembre de 2012, es decir el día anterior al ataque contra Laura y un día después de que la amenazara.
Es que los hermanos llegaron a un acuerdo al inicio del juicio luego de que Sergio le pidiera perdón y todo terminó en lo que se conoce como una “solución de conflicto”, lo que aceptaron los magistrados y que está previsto en los procedimientos judiciales.
Laura Girala se mostró conforme con el fallo. “Si tengo que pensar en el daño que causó a mí y a tres mujeres más (las anteriores ex parejas de Sosa), por ahí no sería suficiente, pero dentro de lo que permite la ley estoy conforme”.