ver más

A 35 años del crimen de Walter Bulacio, símbolo de una herida abierta en la democracia argentina

Esta semana se cumplen 35 años de la trágica muerte del joven Walter Bulacio, la cual marcó un antes y un después en la historia argentina

Por Paula Alonso

El caso de Walter Bulacio no es solo una crónica policial de la década del 90; es el símbolo de una herida abierta en la democracia argentina y además significó un punto de inflexión que obligó al Estado a rendir cuentas sobre sus facultades represivas.

¿Qué ocurrió con Walter Bulacio?

El 19 de abril de 1991, Walter Bulacio, un joven de 17 años, se disponía a entrar al Estadio Obras Sanitarias para ver un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En las inmediaciones, la Policía Federal realizaba una "razzia" (detenciones masivas) bajo la vigencia del Memorándum 40, una normativa policial interna que permitía detener personas para "averiguación de antecedentes" sin orden judicial.

Embed - DiFilm - Incidentes en Recital en Memoria de Walter Bulacio - 1996

Walter fue trasladado a la Comisaría 35 junto a otros 70 menores de edad. Allí fue golpeado brutalmente. A pesar de que la ley exigía notificar a los padres y al juez de menores de inmediato, la policía lo mantuvo incomunicado. Al salir, su salud estaba visiblemente deteriorada. Walter murió una semana después, el 26 de abril de 1991, a causa de un aneurisma desencadenado por los golpes recibidos en la seccional.

¿Por qué es tan importante el caso de Walter Bulacio para la historia argentina?

La importancia del caso Bulacio radica en tres pilares que transformaron la relación entre la sociedad y las fuerzas de seguridad:

  • Fue el primer caso de la era democrática que generó una movilización masiva de jóvenes. La consigna "Momo, limpia la comisaría" o "A Walter lo mató la policía" se convirtió en un grito generacional contra los edictos policiales heredados de la dictadura.
  • Ante la impunidad en los tribunales locales (el comisario Miguel Ángel Espósito fue condenado recién en 2013 a una pena menor de 3 años), la familia acudió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). En 2003, este tribunal condenó al Estado Argentino, sentando un precedente histórico: se declaró que las razzias y las detenciones arbitrarias son incompatibles con la Convención Americana de Derechos Humanos.
  • racias a la lucha de su abuela, María Ramona Galíndez, y de los organismos de DD.HH., el caso forzó la derogación de los edictos policiales y del Memorándum 40 en la Ciudad de Buenos Aires, limitando la facultad de la policía para detener personas por su sola apariencia o sospecha.
Embed - La Renga - Cantito Popular

A más de tres décadas de este trágico hecho, el nombre de Walter Bulacio sigue vivo en las banderas de cada recital de rock y en cada marcha contra el "gatillo fácil". Su caso enseñó a la sociedad argentina que la democracia no está completa si las fuerzas de seguridad conservan la facultad de disponer de la vida y la libertad de los ciudadanos sin control judicial.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados