Entrevista

Michael Evans, mendocino por adopción, invierte U$S20 millones para expandir el proyecto The Vines

El estadounidense Michael Evans lleva 20 años en Mendoza, adonde ejerce su pasión por el enoturismo a través del lujoso desarrollo inmobiliario The Vines of Mendoza

Se muestra como un "ciudadano del mundo". Amante de los viajes, del enoturismo y de la fotografía, conocía lugares increíbles hasta que pisó Mendoza como turista y se enamoró. Los paisajes, primero, y la gente después, hicieron que el estadounidense Michael Evans tomara esta tierra como propia, afincándose en las montañas como punto de partida y de llegada para el resto de su vida.

Pasaron 20 años ya, desde aquel momento en el que Michael Evans desató su pasión por los vinos y el buen comer, por la naturaleza y las experiencias sensoriales que se esconden en este rincón del mundo. Dice que era un sueño que hoy ve cumplido gracias a Pablo Giménez Riili, su socio y amigo en el lujoso desarrollo inmobiliario The Vines of Mendoza que conoció apenas llegó a la provincia, le propuso esta "locura" que no para de innovar y de crecer en el sector enoturístico de la región.

A dos décadas de esa aventura que fue instalar un emprendimiento único para inversores y turistas internacionales, en el corazón del Valle de Uco, rodeado por el Cordón del Plata, Michael Evans hoy a sus 58 años se siente "reconfortado por todo lo que me dio este lugar, mi lugar en el mundo".

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Cámara en mano, Evans recorrió los desiertos de Namibia y Mongolia, entre otros destinos del mundo. Asegura que Mendoza

Cámara en mano, Evans recorrió los desiertos de Namibia y Mongolia, entre otros destinos del mundo. Asegura que Mendoza "está un paso más allá" de todo lo conocido.

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En el 2004 visitó Mendoza como turista, en una escapada desde Buenos Aires adonde vacacionaba en un impasse de la campaña política de John Kerry en su carrera presidencial, y que él -hombre inquieto de múltiples capacidades- le organizaba. No tardó en percibir el potencial que tenía el Valle de Uco para explotar sus bondades vitivinícolas.

Un año después, con Giménez Riili decidieron invertir en 250 hectáreas. Desde entonces han ayudado a más de 352 amantes del vino de distintas partes del mundo a tener su propio viñedo y convertirse en hacedores de vino de alta calidad. The Vines of Mendoza, ahora con una expansión de 670 hectáreas, se convirtió pronto en una forma de ser y un estilo de vida, arraigado al placer de producir, beber y compartir un buen vino.

Para celebrar su vigésimo aniversario, la empresa anunció la preventa del proyecto The Vines Residences. Se trata de 55 nuevas residencias de lujo que apuestan al turismo internacional y cuya inversión tiene una renta de entre el 10% y 15% promedio, según prometen sus dueños. En febrero salieron a la venta las primeras 12 "villas" y Evans cuenta orgulloso que "se vendieron en cinco días".

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Pasó de hacer campañas políticas a elaborar su propio vino

Lejos quedó su pasado de organizador de campañas políticas en Estados Unidos. Michael Evans alcanzó eso que cualquier persona desea alcanzar: transitar la vida al ritmo de las pulsiones del disfrute. "Me alejé de la política porque en todo el mundo pasa lo que pasa acá, la política se ha convertido en una grieta, o sos de River o sos de Boca; eso no me gusta, no estoy de acuerdo", opina el empresario.

"La idea original era comprar unas hectáreas aquí, en Tunuyán, para hacer mis propios vinos", recuerda Evans sus inicios del proyecto The Vines que -junto a Pablo Giménez Riili- lo llevó a emprender un innovador desarrollo inmobiliario enclavado en ese paraíso de montañas que lo deslumbró y del cual sigue enamorado como el primer día.

Será por esa pasión que le genera el mundo de la vitivinicultura, la cocina de autor y el buen vivir, y que viene también de su afición al turismo, que a 20 años de fundarlo ahora lanzó una expansión del proyecto con una inversión estimada en 21 millones de dólares "para ampliar el hotel y ofrecer más servicios de lujo", según anticipa Michael Evans y calcula que en esta nueva apuesta logrará "cuadruplicar el tamaño que hoy tiene nuestro proyecto hotelero".

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The Vines of Mendoza cuenta con tres unidades de negocio: The Vines Private Vineyards, The Vines Resort & Spa y The Vines Residences.

The Vines of Mendoza cuenta con tres unidades de negocio: The Vines Private Vineyards, The Vines Resort & Spa y The Vines Residences.

Es, para Evans, "el resultado del trabajo que disfrutamos y compartimos con visitantes en nuestros Tasting Room en el Valle de Uco, adonde pueden disfrutar los mejores vinos boutique de Argentina, incluida nuestra línea Recuerdo". Y define su emprendimiento como "mucho más que un lugar extraordinario en el Valle de Uco, donde quise concretar mi sueño de tener mi propio vino y resulta que Pablo (por Giménez Riili) y mis amigos de Estados Unidos se quisieron sumar".

Una experiencia turística marcada por el amor al terroir y la amistad

Así fue creciendo The Vines of Mendoza, con ese espíritu pujante marcado por la amistad y el amor a la tierra mendocina. Un lugar ideal para explorar la generosa naturaleza de los Andes que cuenta con un resort y un spa, además de viñedos donde unas 352 personas elaboran sus vinos y el servicio gastronómico de Siete Fuegos del aclamado chef argentino Francis Mallmann entre los cinco restaurantes que integran The Vines.

También se degustan allí vinos galardonados de ocho bodegas locales, así como experiencias de turismo rural y actividades de relax al aire libre. The Vines Residences sumará ahora 55 exclusivas propiedades para alquiler. "Estas residencias, llave en mano, ofrecen una serie de comodidades que incluyen alquiler, mantenimiento y opciones exclusivas como chefs y sommelier privados. Las residencias en The Vines han generado a sus inversores rendimientos anuales de más del 10% en dólares", remarca Michael Evans.

La clave para conquistar a su público está en trasladarles su pasión por los vinos, su disfrute por explorar "este generoso terroir", dice con acento americano quien a su vez ofrece un espacio para "cabalgar durante el atardecer o practicar yoga al aire libre en los más de 300 días de sol al año que regala Mendoza, alojándose en nuestro resort", describe.

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El empresario estadounidense logró elaborar sus propios vinos y con The Vines ese sueño lo contagia a cientos de inversores en el mundo.

El empresario estadounidense logró elaborar sus propios vinos y con The Vines ese sueño lo contagia a cientos de inversores en el mundo.

Y sostiene que la motivación para invertir en Mendoza y el país, en un momento crítico de la economía, está en "el placer y el aprendizaje que nos da cada día trabajar acá". Evans considera que Argentina es un lugar que te enseña "a ser muy ágil y dinámico, muy creativo, para desarrollar tus proyectos". Eso es lo que le atrapa y lo hace redoblar esfuerzos para apostar por el crecimiento no sólo de su empresa sino también de este país.

"La gente afuera ve una gran oportunidad aquí, en este proyecto porque es original te diría, no lo vas a encontrar en otra parte del mundo", explica el empresario que tiene inversiones también en su país de origen, Estados Unidos, y anuncia que "quiero hacer algo similar en Portugal aunque no será lo mismo, el entorno que te da Mendoza es único".

Mendoza, una "rareza" en el universo económico argentino

Para Michael Evans, la provincia de Mendoza es "una rareza" en el contexto político y económico nacional.

"Argentina tiene sus puntos arriba y sus puntos abajo, pero Mendoza es una rareza en ese contexto", opina el dueño de The Vines. Y, desde su óptica, asegura que "el mercado está mucho más maduro aquí en Mendoza que cuando yo llegué, pero así y todo todavía hay mucho por explorar"
.

Aferrado a la idea de que "si uno no se la juega por sus sueños, los sueños nunca se harán realidad", para Evans The Vines of Mendoza es mucho más que una inversión, "es una forma de ver la vida", confirma y siente que con quienes integran el emprendimiento enoturístico -visitantes, inversores y equipo de trabajo- "somos una gran familia".

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Un diseño rústico y lujoso a la vez se muestra en las instalaciones de The Vines of Mendoza, desarrollo inmobiliario ubicado en Tunuyán.

Un diseño rústico y lujoso a la vez se muestra en las instalaciones de The Vines of Mendoza, desarrollo inmobiliario ubicado en Tunuyán.

En Mendoza, Evans supo también vincularse con expertos de la vitivinicultura y de la cocina internacional. A Francis Mallman se suma el reconocido consultor y winemaker Santiago Achával que asesora junto su equipo de expertos a quienes en The Vines buscan hacer sus vinos.

E incorpora la sostenibilidad en todos los aspectos de sus operaciones, incluyendo la agricultura de uva orgánica y la elaboración de vinos sostenible.

La función solidaria de The Vines of Mendoza

Michael Evans habla con el mismo entusiasmo de los proyectos que también tiene para The Vines Foundation, la fundación del emprendimiento que integra huertos comunitarias, han dado 400.000 raciones de comida a diferentes comedores del Valle de Uco y ahora busca abrir una escuela vocacional para jóvenes de la zona que les brinde la oportunidad de aprender oficios con rápida salida laboral.

"A través de la Fundación Vines, contribuimos activamente al bienestar de nuestra comunidad local de Tunuyán", destaca Evans sobre esta iniciativa benéfica que surgió en pandemia, en el 2020, y que crece al ritmo de su emprendimiento madre, The Vines of Mendoza.

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En las 500 hectáreas de The Vines of Mendoza que brinda Michael Evans con Pablo Giménez Riili, unas 352 personas de distintas partes del mundo elaboran sus vinos.

En las 500 hectáreas de The Vines of Mendoza que brinda Michael Evans con Pablo Giménez Riili, unas 352 personas de distintas partes del mundo elaboran sus vinos.

"Actualmente trabajamos con tres comedores del Valle de Uco, ayudamos con la comida para los chicos y también ofrecemos capacitaciones, un refugio y traslados para que trabajen y puedan desarrollarse en sus vidas", explica el empresario, quien ve que este rol benéfico es una forma de "devolver algo de todo lo que nos da la comunidad".

Y el nuevo objetivo de la Fundación es fundar una escuela de oficios. "Estamos estableciendo una escuela vocacional en Tunuyán para crear oportunidades laborales a largo plazo para los jóvenes locales, sobre todo en trabajos agrícolas y de electrónica también", anticipa Michael Evans.

En cuanto a este aspecto de su empresa, agrega que "rescatamos y encontramos hogares para cientos de perros y gestionamos un programa gratuito de esterilización móvil para la comunidad".