Myriam Bregman actuó como abogada de la querella que llevó adelante en 2006 el colectivo Justicia Ya en el proceso de lesa humanidad contra el ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz, y antes de que se diera a conocer la sentencia se produjo la desaparición del testigo Jorge Julio López, quien brindó un importante testimonio para que el represor resultara condenado.
A casi 11 años del hecho, Bregman asegura que "es mentira que no haya pruebas" sobre la desaparición de López, y apuntó al entorno del ex comisario y a la Policía Bonaerense de tener responsabilidades en el caso.
"En cada aniversario se dice que 'no hay pruebas' sobre lo que le sucedió a López y es mentira. Está todo en el expediente y no se quiso avanzar. Se hizo todo como para asegurar la impunidad", remarcó Bregman a la prensa.
En ese sentido, se remitió a las coincidencias que existen entre el caso de López y el de la muerte de Candela Rodríguez, al señalar que "en ambas investigaciones se ven los mismos procederes de la policía y del poder político" que entonces conducía la provincia de .
"Al leer el libro Cordero de Dios (una investigación del secuestro y asesinato de Candela Rodríguez escrito por la periodista Candelaria Schamun) sentí un gran dolor. Lo mismas cosas que se hicieron en la causa por la desaparición de López aparecen calcadas en esa investigación. Hubo un poder político conducido por que no quiso avanzar contra la policía y fue responsable de la impunidad", fundamentó.
Bregman continúa con su trabajo en causas de lesa humanidad, y reconoce que ese trabajo le permitió adquirir relevancia como figura política de la izquierda.
"Siempre actué en causas de lesa humanidad y nunca dejé de acusar a un genocida en función de una conveniencia política. Creo que eso la gente me lo reconoce", subrayó.
