Carlos Tevez estuvo a punto de sufrir un golpazo de antología pero el equilibrio le jugó una buena pasada. Cuando Boca se retiraba del campo de juego, directo a los vestuarios, el Apache se tropezó y casi termina rodando por las escaleras camino al túnel.
Distraído por los aplausos de los hinchas, Tevez le sacó la mirada al piso y se comió un escalón. >>> ¡Guillermo se partió! Las caras de Tevez y Pavón son impagables