La agrupación Kapanga entregó una suficiente dosis de fiesta y alegría a la previa de la final de la Supercopa Argentina que protagonizaron los equipos de Boca Juniors y San Lorenzo en el estadio Mario Kempes de la ciudad de Córdoba.
La entrañable formación rockero-cuartetera de Quilmes concretó un impecable set de casi 40 minutos, en el que repasó todos sus clásicos como 'El Mono Relojero', 'Ramón' y 'Me mata', entre otros, para hacer bailar a simpatizantes de uno y otro equipo, cuando la concurrencia llegaba a los 20.000 espectadores, aproximadamente.
Martín 'Mono' Fabio, reconocido simpatizante de Quilmes, aprovechó la ocasión para solicitar que la final "se dispute en paz" y reclamó el regreso de los simpatizantes "visitantes" al fútbol argentino.
