Guillermo Barros Schelotto y su hermano Gustavo, por primera vez como entrenadores, visitaban en estadio de River Plate. El encuentro fue en el marco del torneo inicial 2012, y se enfrentaban Lanús y River. El partido terminó 1 a 0 a favor de los locales, pero el Melli lamentaba las ocasiones desperdiciadas y aludía que el estadio donde se jugaba el partido tenía mucho que ver con el resultado.
Luego la hinchada de River le dedicó un canto y Guillermo dedicaba toda su ironía.
