Los palestinos aplaudieron este miércoles la anulación de un partido amistoso de fútbol entre Israel y Argentina que debía jugarse en la disputada ciudad de Jerusalén, al tiempo que los israelíes denunciaron un acto de "terrorismo futbolístico".
La Federación de fútbol israelí acusó a la federación palestina de "terrorismo futbolístico", afirmando que las amenazas llevaron a la Selección argentina a no disputar el último amistoso antes del Mundial de Rusia.
Los palestinos rechazaron estas acusaciones indicando que los argentinos desistieron jugar el partido al darse cuenta de que Israel utilizaba su presencia con fines políticos.
El encuentro fue suspendido el martes luego de una campaña palestina iniciada tras el anuncio de que se disputaría en Jerusalén.
"Nos enfrentamos a un acto de terrorismo futbolístico por parte de la Federación de fútbol palestina y de su presidente. No se trata simplemente de otro discurso más ante el congreso -de la FIFA- (...), sino de amenazas contra los jugadores que vienen a Israel", dijo ante la prensa el vicepresidente de la Federación Israelí, Rotem Kamer.
Las localidades para ver el partido el sábado estaban agotadas, pero los palestinos se opusieron con fuerza. Reivindican la parte oriental de Jerusalén, ocupada y anexada por Israel, para que sea la capital del Estado al que aspiran.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel irritó a los palestinos que protestan regularmente en particular en la frontera con el Estado hebrero con la Franja de Gaza.
El partido debía disputarse en un primer momento en Haifa, en el norte de Israel, pero se decidió que se jugaría en Jerusalén luego de que la ministra de Cultura y Deportes israelí, Miri Regev, presionara para ello.
