Lucio Ortiz,
Enviado especial a Rusia 2018
La historia quedará marcada para Griezmann y sus compañeros cuando conquistaron Moscú. Conquistaron Rusia con el fútbol con perfume francés. Lo que no pudo Napoleón lo hicieron estos héroes de tiempos modernos, los gladiadores deportivos que tuvieron como guía a Didier Deschamps, que ya sabía del tema de ganar un mundial cuando fue jugador en 1998. Ahora como director técnico llevó al seleccionado de fútbol de Francia a ganar su segundo título en la Copa del Mundo de la FIFA, en Rusia.
La historia lo recordará al modelo francés 2018 como el campeón de los Umtiti, Mbappé, Pogbá, Kanté , Matuidi, Kimpembé, Dembelé, o Mandanda que provienen ellos o sus padres, o sus abuelos o sus más lejanos ancestros de las colonias africanas y americanas, que conquistaban los franceses.
Y esos morenos que son más franceses que el cognac, el champagne y la baguette les pueden demostrar al mundo que juegan al fútbol al ritmo del blanquito Griezmann. Y pueden golear como lo hicieron frente a Croacia por 4 a 2 nada menos que en la final. Precisamente Francia había sido el último en ganar por 3 goles en la final de 1998ª Brasil. Y nos referimos a los cuatro que convirtió en la final tenemos que remontarnos a la final de Brasil 4-Italia 1, de México 1970, que había sido el más reciente.
A Francia le tocó en suerte que Mandzukic tocara con su cabeza y la pelota se metiera en su propio arco. Después lo igualó Perisic con un remendó remate que acomodó con el muslo derecho y le pegó de zurda. Golazo para mirarlo mil veces.
Los croatas con Luka Modric, considerado el Balón de Oro del Mundial, imponían el ritmo para el dominio territorial frente un rival que esperaba sin alterarse.
Y otra vez la suerte lo tocó la cabeza al equipo "Azul Francia". Hay mano de Perisic en un centro que corta la trayectoria del balón y piden penal. El argentino Néstor Pitana escucha a sus colegas desde la cabina del VAR y le indican que vaya a ver la jugada. Pitana se convenció y cobró el penal que concretó Antoine Griezmann.
La segunda parte mostró a Croacia impulsado por su alta capacidad de lucha y en los primeros minutos y el arquero le tapó una ocasión a Mandzukic.
Llegó a los 8 minutos el momento insólito con tres muchachas de camisa blanca, corbata y pantalones negros se metieron a la cancha y se interrumpió el partido hasta que los guardias lss controlaron a la fuerza y lss sacaron. Aunque los intrusos no presentaron resistencia. No se sabe cómo entraron, pero para llegar hasta allí, habrán tenido algo que ver con la organización.
A los 14' apareció Pogbá en una doble acción. Pateó con derecha rebotó en un rival y le quedó para la zurda. Ahí entró el balón adidas telstar 18, sin que pudiera impedirlo Subasic.
Y seis minutos después Kylian Mbappé soltaba su calidad pegó con precisión para conseguir el 4 a 1. A los 19 años logró un gol en la final (llgó a 4 en el torneo) y tiene bien merecido el premio otorgado por la FIFA, como el mejor juvenil dela Copa.
El capitán y arquero francés Hugo Lloris quiso tocar el balón para un costado y justo puso una pierna Mandzukic para cortar el recorrido y convertir. Estaban 4 a 2 y con 2 minutos por jugar.
A Francia no se le iba a escapar. No lo permitió y así se lo demostró a las 78.011 personas en el estadio Luzhniki de Moscú para levantar la Copa del Mundo. Empató uno y ganó otros seis para llegar a la consagración. La Copa se la llevó el mejorcen este mes de verano en Rusia. De los favoritos ni hablar.
La premiación
La ceremonia de premiación cambió y no se hizo con los jugadores recibiendo sus medallas en la platea. Se armó un escenario entre 60 personas y hasta allí se dirigieron las autoridades a entregar los trofeos. Gianni Infantino presidente de la FIFA estuvo acompañado por los tres primeros mandatarios de los países finalistas y del anfitrión.
Vladimir Putin, por Rusia; Kolinda Grabar-Kitarovic, por Croacia y Emmanuel Marcon, por Francia entregaron las medallas bajo una lluvia torrencial, porque justo en el medio, el estadio no tiene techo.
Los franceses festejaron como locos y se deleitaban corriendo y deslizándose por el césped mojado con sus medallas doradas y la Copa del Mundo, brillante y auténtica.
