Matías Soria
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Hacer referencia a la antinomia entre Menottistas vs. Bilardistas parece ya formar parte de la prehistoria del futbol argentino. A partir de los años '90, muchas de las polémicas futboleras tuvieron como eje al DT Marcelo Bielsa. El debate de ideas sobre su filosofía de juego acumuló tantos adeptos como detractores. Lo cierto es que, con el correr del tiempo, el rosarino logró reconocimiento a nivel mundial y surgió una larga lista de entrenadores que continuaron con el estilo del Loco, con la denominada "escuela Bielsista".
Aunque no le gustan los encasillamientos, el actual técnico de Godoy Cruz, Lucas Bernardi, acepta con orgullo pertenecer a esa cuna de entrenadores rosarinos. "Sí, la verdad es que son muchos los entrenadores nacidos en Rosario, y mucho han influido las enseñanzas de Bielsa, un gran educador de entrenadores. Para los que somos de esa ciudad nos inspira a progresar y seguir con ese legado".
Una vez finalizada la práctica en el predio de Coquimbito, Bernardi se prestó con la mejor onda para una larga charla de fútbol. Café de por medio, el DT tombino se explayó sobre sus ideas tácticas, de las enseñanzas que le dejaron Bielsa y Martino, de su amistad con el Flaco Schiavi y también anécdotas de su experiencia profesional.
-¿Qué aspectos podría destacar del método Bielsa?
-Son muchísimos los conceptos que he podido incorporar, cosas que he aprendido y ahora las valoro, porque me ha pasado con Bielsa de que me ha dicho cosas y, después de analizarlas un tiempo, me terminaron cerrando. Alguna vez dijo que un buen entrenador debe convencer a sus jugadores para intentar acercarlos a su máximo potencial, que esa es la principal función del DT, y la que debe ocuparnos todos los días en nuestro trabajo cotidiano. Es para imitar su dedicación al trabajo y el buen juego de presión y ataque que pregona.
-¿Con el Tata Martino también mantiene charlas futboleras?
-Sí, con el Tata estoy más en contacto y sigo aprendiendo cada vez que hablamos de fútbol. Él apuesta por un juego no tan directo como Bielsa, sino más horizontal y asociado. Es un técnico muy flexible, que se adapta a los jugadores que les toca dirigir, por eso no es lo mismo lo que hizo en la Selección de Paraguay con lo que hizo con el Newell's campeón, o en su paso por el seleccionado argentino. Se destaca por utilizar un arquero con buen pie, volantes que armen el juego, laterales que se posicionen como volantes y llegar al ataque con varios jugadores.
-Si tuviese que describir su filosofía de juego, ¿cómo podría definir su manera su manera de sentir y ver el fútbol?
-El fútbol tiende a ser un juego sin posiciones fijas, y yo apuesto a eso. El fútbol es muy dinámico, todo se mueve, en un mismo partido los esquemas cambian y los jugadores pueden pasar por muchas situaciones. Creo que en el futuro habrán tres posiciones fijas, como el arquero, el central o el centro-delantero, pero el resto deberá saber defender y atacar, y participar en cualquier lugar del campo. Es lo que plasma Sampaoli.
-Al momento de hablar de esquemas tácticos, ¿tiene un sistema preferido en particular por sobre otros?
-Es difícil hablar sólo de lo que a mí me gusta como ideal, porque después hay que llevar eso a la realidad, y no siempre ocurre. Si es por lo que a mi me gusta, quisiera que mis equipos sean ofensivos, tener el control del balón, recuperar rápido la pelota, no sufrir contragolpes, presionar sobre la salida del rival y colocar a todos los futbolistas en función de ataque... Pero el rival también juega, y hay que adaptarse a los jugadores del plantel. Se puede jugar con línea de tres en el fondo, o marcar con cuatro, y las dos maneras son válidas y tiene cosas en común, ya que si el cinco retrocede de central o los laterales se proyectan, todo puede variar.
-¿En Godoy Cruz tuvo que adaptar esa manera de ver el fútbol con los jugadores que encontró en el plantel?
-Cuando llegamos al club, el equipo venía de vivir circunstancias que debíamos evaluar. Todo tiene que ver para poder llevar adelante una idea. Lo primero que buscamos fue encontrar solidez, que los jugadores se sientan seguros y con la confianza para poder luego afianzar las ideas.
-Desde su arribo al Tomba, no todos fueron elogios hacia el desempeño del equipo, también se escucharon críticas por los recaudos defensivos y planteos conservadores en algunos partidos. ¿Qué puede decir sobre ese tipo de críticas?
-Cada hincha o periodista puede decir lo que siente y le parece. Habría que analizar cada partido y mis explicaciones serían largas, podría pasarme todo un día. Tampoco es sencillo evaluar si un equipo es defensivo u ofensivo. ¿Acaso poner 5 hombres en ataque es ser ofensivo? Se pueden crear más situaciones ofensivas si llegan volantes y defensores con sorpresa al área rival.
-En un ámbito con tantas presiones como el fútbol, ¿hay lugar para el disfrute?
-Cuando uno está allí adentro del campo, se hace difícil disfrutar del juego, porque uno pretende que todo salga perfecto, y ocurre que no todo sale perfecto. Pero soy un apasionado de lo que hago, disfruto del día a día en las prácticas y trato de que todos estemos a gusto trabajando en armonía y alegría, sino todo esto no tendría sentido.
-¿Y el fútbol le dio muchos amigos?
-Los amigos más cercanos no son muchos, pero gracias a esta profesión pude conocer a grandes personas. Recuerdo a Bielsa cuando nos dijo que, lamentablemente, la alta competencia deteriora las amistades. En su momento yo no lo consideré así, pero con el tiempo pude comprobarlo que sí ocurre. Hay gente como el Flaco Schiavi, que es un fenómeno, uno de los mejores amigos que me dio el fútbol.
"Estoy dando mis primeros pasos como entrenador, todo es aprendizaje y estoy orgulloso del grupo con el que estamos trabajando en Godoy Cruz. Queremos llevar biel alto al club y darles alegrías a todos los hinchas", completó Lucas Bernardi.
Análisis. Desde que conduce los destinos futbolísticos de Godoy Cruz, Lucas Bernardi ha utilizado diferentes esquemas tácticos. El DT mueve las piezas de acuerdo al rival y las circunstancias, y sorprende con los cambios de jugadores. Dispuso de un solo hombre en ataque y extremos con llegada. Hizo jugar a Correa y al Morro García juntos en ataque con el clásico 4-4-2 y apostó por marcar con tres en el fondo.
