"Por primera vez, un grito, o un llanto, surgió de parte de un numeroso grupo de gimnastas que fueron abusados en masa", explicó al diario el abogado Alexandros Adamidis, quien asiste a los denunciantes.
La carta enviada a Sakellaropoulou y a Mitsotakis explica que los entrenadores acusados desarrollaron este comportamiento durante "decenios".
En la carta, informó la agencia italiana ANSA, los atletas relatan que sus entrenadores les aplicaron cachetazos y patadas, empujones e incluso les arrojaron objetos durante las prácticas mientras que las jóvenes incluso sufrían tirones de su cabello.
Además, la carta relata que los atletas fueron obligados a entrenarse al aire libre con temperaturas cercanas a 0 grados mientras que otros debían permanecer en ayunas para mantener su peso.
De ese modo, "dado que moríamos de hambre", algunos llegaron a comer a escondidas de sus entrenadores y hasta ingirieron dentífrico o sobras que encontraban en los hoteles donde alojaban en los viajes.