A 44 años del conflicto del Atlántico Sur, en este Mundial 2026 el clima que tendrá el partido semifinal entre la Selección Argentina y su par de Inglaterra parece que será distinto a aquel otro, también en tierras norteamericanas, de 1986; despojado del revanchismo y resquemor que dejó esa guerra.
Los veteranos de Malvinas sobre el partido de la Selección Argentina: "El deporte no es una guerra"
Una agrupación de ex combatientes de Malvinas, en pleno fervor por la semifinal del Mundial 2026 entre la Selección Argentina e Inglaterra, separó las aguas
A pocas horas de que la Selección Argentina dispute la semifinal de la Copa Mundial de Fútbol 2026 frente a los ingleses, el partido sumó una profunda y necesaria reflexión institucional vinculada a la memoria colectiva del país. Lejos de alimentar hostilidades o discursos de odio en los medios y las tribunas, los principales actores de aquella historia bélica, los ex combatientes de Malvinas, sentaron una postura contundente.
Separando el fútbol del recuerdo de la Guerra de Malvinas
Bajo el título "El sentimiento malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha", la Asociación Civil de ex combatientes de la Guerra de Malvinas "2 de Abril", perteneciente a la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina, emitió un comunicado oficial dirigido a la opinión pública y a los hinchas. La consigna principal del texto fue tajante: "El deporte no es una guerra, no es una revancha, es solo un partido".
Fútbol, soberanía y respeto: los puntos clave del documento
Los ex combatientes de la Guerra de Malvinas reunidos en esta asociación con sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, reconocieron el enorme fervor popular que genera ver al conjunto dirigido por Lionel Scaloni entre los cuatro mejores equipos del planeta, tras dejar en el camino a Suiza. Sin embargo, consideraron indispensable trazar una frontera clara entre el folclore del fútbol y el reclamo territorial por las Islas Malvinas.
El documento detalla los siguientes ejes conceptuales:
No es una compensación histórica: La organización remarcó que la semifinal de la Copa del Mundo de la FIFA debe interpretarse estrictamente como una competencia deportiva y bajo ningún concepto como una “revancha armada ni una compensación histórica” por el conflicto bélico de 1982.
La vía pacífica como bandera: El reclamo soberano y legal sobre el archipiélago austral se sostiene ante la comunidad internacional mediante “la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable” establecido por la Constitución Nacional, y no por el resultado de los noventa minutos de un juego.
Erradicar la xenofobia: Los veteranos instaron a los hinchas a alentar con pasión pero evitando expresiones de odio o discriminación hacia el rival, haciendo que el grito de “¡Malvinas Argentinas!” actúe como un símbolo de memoria viva y respeto por los 649 argentinos fallecidos en las islas.
El contexto del fixture mundialista
La Federación no pasó por alto el particular escenario que presenta el cuadro de las instancias finales del certamen internacional, el cual no solo cruzó a la Argentina con el seleccionado británico, sino que en la otra llave de semifinales tiene como protagonistas a España y Francia.
El escrito define a estos rivales como "naciones con un profundo lazo en la historia, la diplomacia y el reclamo de soberanía de nuestro archipiélago". Pese a la inevitable carga simbólica que despiertan estos cruces, los ex combatientes concluyeron su mensaje solicitando a la sociedad y a los medios de comunicación vivir la jornada del próximo miércoles en paz, honrando el esfuerzo de los jugadores en la cancha y manteniendo alta la bandera de la memoria con madurez democrática.






