Internacional Broadcasting Center, así se llama el centro de prensa que FIFA monta en cada Copa del Mundo. La edición 2026 tiene su sede en Dallas, en el corazón de Texas. Acá sucede la magia invisible que reproduce cada señal de televisión, red social, celular o computadora del planeta.
IBC: la ciudad inteligente de prensa en el corazón de Dallas
FIFA despliega un enorme centro de prensa, que en este 2026, tiene su sede en pleno Dallas. El detalle del lugar invisible donde sucede la magia

El IBC es donde se generan las imágenes del Mundial.
El IBC se comenzó a montar hace 6 meses, tiene el tamaño de dos canchas y medias de fútbol y un cableado de 144 kilómetros (como ir de Nueva York a Filadelfia en línea recta). Hay salas por todos lados, monitores y mucha pero mucha gente trabajando.
Recomendadas
A este sitio de privilegio llegan solo los medios que tienen derechos, un reducido grupo selecto que cuenta con 300 empresas de todas partes del planeta. Por eso, es común ver por los pasillos a periodistas y técnicos de cualquier nacionalidad (3.000 personas trabajan a diario).
Las funciones son variadas: está desde la señal única de cada partido, el control del VAR, la elaboración de contenido y redes sociales como también estudios de TV y radio de cada medio o salas de producción de los mismos.
El trato es cordialísimo, ya sea de los empleados de HB o FIFA como de los vinculados a las empresas. Pasa Enrique Macaya Márquez (hombre récord si de Mundiales hablamos), Gustavo López, el Pollo Vignolo, por citar algunos de los nuestros.
Cada partido tiene 45 cámaras y en la segunda ronda ese número irá a 50, con la debutante desde un helicóptero para esta edición, mientras que hay otras 16 en cada una de las 16 sedes. Todas, se operan desde este lujoso IBC aunque depende del rango y plan al que acceda cada medio para tener un plus de tomas exclusivas.
La jornada arrancó y recién tendrá su final el 20 de julio. Sí, no hay descanso, se transmite las 24 horas de cada día, siendo un centro que no duerme nunca. Claro que hay rotación de personal, cumpliendo sus respectivos turnos, pero el IBC no tiene un segundo de parate.
Así se gesta todo. Un mundo invisible a los ojos de los fanáticos del evento deportivo más importante del planeta que pasa desapercibido, disimulado en el centro de convenciones más grande de Dallas.