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Panchi Marrocco: tuvo un duro accidente que cambió su vida e hizo un libro

Editado por Gustavo Privitera
privitera.gustavo@diariouno.com.ar

Las imágenes se entremezclan, ya los cruentos momentos que vivió en el 2005 en un accidente automovilístico en Italia -que lo dejó en coma por varios días- se esfumaron. El ex jugador de hockey sobre patines Francisco Marrocco (34) superó con valentía esos difíciles meses.

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El Panchi (como lo conocen sus seres queridos y en el ambiente del hockey) decidió publicar un libro llamado Non Mollare (No te rindas) para contar sus vivencias y habló del tema con Ovación.

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"No me abandones alma mía, no me dejes más solo. Ya no es necesario que huyas ni te separes de mí porque ya no hay un cuerpo roto. La casa en la que viviste siempre, ya está reconstruída, se puede habitar sin problemas ni vergüenza...", se puede leer en la contratapa del apasionante ejemplar.

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-¿Cuál fue el momento en que decidiste publicar este libro?

-El momento en que decidí empezar a escribir todo lo que había vivido y aprendido, fue aproximadamente cinco años después del accidente, cuando ya había logrado el objetivo de volver a jugar al hockey después de muchos años de esfuerzo. En ese momento empezó el camino de escribir mis vivencias y reflexiones, que culminó con la edición y publicación de un libro en el año 2019 (formato digital) y 2020 (formato papel)

-¿Qué decidiste volcar en el escrito?

-Decidí contar todo lo que me tocó vivir luego del suceso que marcó un antes y un después en mi vida, porque por un lado necesitaba canalizar el cambio de vida tan complejo que me había tocado: situaciones, sufrimientos, actividades para recuperarme, el porqué de mi cambio tan radical en mi imagen y en mi ser.

Por otro lado quería que toda esa experiencia tan fuerte (llena de aprendizajes y reflexiones personales) no quedara en la nada o en algo que me sirviera a mí únicamente, sino también que pudiera serle útil a alguien más.

-¿Cómo te sentís en estos días a tantos años del accidente?

-A 15 años de aquel traumático pero nutritivo y enriquecedor (por todo lo que vino después) hecho, que ocasionó una lesión en mi cerebro dejándome 22 días en coma, puedo decir que en la actualidad me siento pleno, fortalecido y feliz. Hoy después de muchos años de recuperación tanto física como psicológica, he llegado a un punto en el que me siento muy bien conmigo mismo, muy maduro y con un amplio bagaje de aprendizajes y reflexiones que hoy me hacen sentir muy seguro y satisfecho con lo que soy y con mi vida en general.

-¿A qué te dedicás?

-En la actualidad ejerzo mi profesión de Licenciado en Administración donde participo en varios emprendimientos y proyectos, disfruto de mi familia (grandes estandartes en mi recuperación y en mi vida) y de amigos, juego al golf, voy al gimnasio y además me dedico a una nueva pasión que descubrí con los años de experiencia: la literatura, más específicamente escribir. Por estos días estoy empezando mi segundo libro.

-¿Hay gente a la que no decidiste nombrar en el libro?

-Voy a cambiar el foco de la pregunta, y decir a quien sí decidí (me nació) nombrar a lo largo de todo el libro. Si bien muchas personas fueron muy importantes en mi historia, y de poder hacerlo las hubiese nombrado a todas en el libro, por cuestiones de narración puntualicé en aquellas personas que fueron trascendentales en mi vida: principalmente mi familia (incluido Daniele Longoni, mi “padre italiano”), mi tía Julieta, Dante -el editor de mi libro-, otra mujer fundamental como Gisela, y solo algunas personas más. Lo que sí sé, es que nunca pensé en a quien no nombrar.

-¿Qué se te viene a la cabeza cuando volviste a jugar al hockey?

-Se me viene a la mente la grata sensación de haber cumplido el objetivo que planteé cuando recuperé la consciencia algunos días después de que desperté del coma. Fue un objetivo que muchos veían como imposible, que tuvo muchos límites y al que le dediqué realmente muchos años de esfuerzo.

Y además pienso en ese sentir que me atravesó todo el cuerpo (en forma de escalofríos) y la psiquis (en forma de felicidad y tranquilidad): que si uno lucha por sus sueños con esfuerzo y dedicación, tarde o temprano estos se materializan, totalmente o parcialmente, pero de cualquier manera el camino recorrido para alcanzarlos es sumamente productivo y enriquecedor.    

-¿Seguís teniendo contacto con la gente que te ayudó a recuperarte en Italia?

-Sigo en contacto con muchas de las personas que colaboraron de una u otra manera en aquellos días tan duros tanto para mis padres y hermanas como para mí, especialmente con el vicepresidente del equipo para el cual estaba contratado como jugador de hockey (Daniele Longoni).

-¿Seguís el hockey? ¿Te gustaría estar vinculado a esa actividad?

-La vida me llevó por otros caminos distintos al hockey, y hoy casi no lo sigo mucho, sólo a través de las redes sociales, cuando algún amigo de los que me dejó el hockey sube alguna publicación al respecto.

-¿Sentías que tenías que contar tus vivencias de todo lo que viviste?

-La verdad que sí. Definitivamente necesitaba hacerlo, y creí también que tenía que hacerlo para que esta experiencia de vida tan amplia y rica de vivencias, aprendizajes y reflexiones no se agotaran en mí, sino más bien plasmarla en un relato como una contribución a la vida de alguna otra persona.

-¿Tenés recuerdos del choque?

-Afortunadamente no, ya que al momento del accidente yo dormía, por lo cual no me di cuenta de absolutamente nada.

-¿Qué no volverías a hacer en ese año que te cambió la vida o fue todo producto del destino?

-Hice y viví como lo hace un chico de 19 años. Pensar en qué hice, qué no hice, qué debería haber hecho creo que no vale la pena, porque no se puede lograr nada con eso. Lo que pasó, pasó por algo, fue algo que tenía que suceder, es pasado y personalmente no puedo pensar en qué no volvería a hacer. No me arrepiento de nada, tuve una situación desafortunada (con riesgo de vida) de la cual pude salir fortalecido y crecer mucho con eso.

-Sos muy creyente ¿Apoyarte en Dios te ayudó a salir adelante?

-Tanto a mí, como a mi familia, apoyarnos en Dios (y en el movimiento Comunión y Liberación) nos ayudó mucho a sobrellevar aquellos meses tan difíciles con las situaciones del accidente, los días en coma y posterior rehabilitación neurológica en Italia, y luego con la fe siempre presente.

Otros datos del ex hockista

  • Nació en Gualeguaychú, Entre Ríos, el 18 de diciembre de 1985 (tiene 34 años).
  • Sus padres son Antonio (66) y Diana Avellaneda (64) y sus hermanas, Ludmila (38) y Agostina (36). "Somos todos entrerrianos, pero nos vinimos a Mendoza (nuestro lugar por adopción) hace aproximadamente 32 años", cerró Panchi.
  • Jugó al hockey en Godoy Cruz, Petroleros/YPF y Axa Seregno de Italia.

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