El estadio Morumbí fue sede de un nuevo acto de discriminación en la Copa Libertadores. Cuando se acercaba el fin del partido en el que San Pablo venció a Talleres de Córdoba, Damián Bobadilla lanzó un polémico comentario que desató el escándalo.
En el audiovisual, publicado en los canales oficiales de comunicación del club brasilero, Bobadilla expresó: "Hola a todos, acá para hablar un poco de lo que pasó anoche. Primero, fue un partido muy caliente, un clima tenso durante todo el partido".
"Y después del segundo gol nuestro tuve un par de cruces de palabras con un jugador de Talleres, donde fui ofendido primeramente, también tratado con un poco de desprecio", agregó el paraguayo ante la cámara.
Sin referirse a la frase que pronunció contra el defensor de Talleres, sentenció: "Nunca tuve la intención de discriminar a nadie. Y bueno, en la calentura reaccioné mal. Pido disculpas públicamente. Si tengo la oportunidad de hablar con él en persona le pediré disculpas también. Solo quería aclarar eso y les mando un gran abrazo a todos".
La pena que podría recibir el jugador de San Pablo
Damián Bobadilla, tras su polémica frase contra Miguel Navarro, está expuesto a una sanción ejemplar por parte de Conmebol. En el año 2023 el ente madre del fútbol sudamericano modificó algunas de las penas ante discursos discriminatorias.
El inciso 1 del artículo 17 del reglamento de la competencia detalla que: "Cualquier jugador u oficial que insulte o atente contra la dignidad humana de otra persona o grupo de personas, por cualquier medio, por motivos de color de piel, raza, sexo u orientación sexual, etnia, idioma, credo u origen será suspendido por un mínimo de cinco partidos o por un periodo de tiempo mínimo de dos meses".
