River Plate tiene la obsesión de armar un plantel altamente competitivo para los próximos desafíos y la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo pisó el acelerador en las últimas horas concretando tres movimientos rutilantes que prometen cambiarle la cara al equipo y potenciar la estructura futbolística.
Sin embargo, el Millonario no se retira del mercado: con el plantel ya trabajando a paso firme, el gran objetivo de la comisión directiva es abrochar la llegada de dos piezas ofensivas de jerarquía internacional para terminar de sacudir el libro de pases.
Retornos goleadores y una apuesta charrúa para la defensa de River
La gran noticia que desató la euforia de los hinchas es el retorno de Rafael Santos Borré. El atacante colombiano, uno de los máximos goleadores de la era moderna del club, selló su vuelta definitiva a Núñez luego de un acuerdo cerrado en 2,5 millones de dólares por la totalidad de su pase.
A su lado se sumará Lucas Beltrán, otra pieza letal en la ofensiva por quien River ejecutará una opción que podría alcanzar los 7,5 millones de dólares en caso de hacerse efectiva la compra definitiva de su ficha, blindando así un ataque de primer nivel.
En la línea defensiva, el club de Núñez abrochó la llegada de Giovanni González, lateral derecho uruguayo proveniente del Krasnodar de Rusia. El charrúa, adquirido por 500 mil dólares por el 100% de su pase, firmará un vínculo por tres temporadas y llegará para ocupar el rol de alternativa directa de Gonzalo Montiel, una vacante que urgía resolver tras la decisión de la dirigencia de interrumpir de manera definitiva las negociaciones por Fabricio Bustos.
La principal virtud de González radica en su notable polivalencia táctica, ya que se encuentra capacitado para desempeñarse con absoluta naturalidad tanto por la banda derecha como por la izquierda, ofreciéndole múltiples variantes al cuerpo técnico.
River tiene el sueño de los campeones del mundo
Lejos de conformarse con el plantel actual, Stefano Di Carlo y el resto del consejo de fútbol apuntan a Ángel Correa, quien tras ausentarse en la jornada del viernes se presentó formalmente a la pretemporada con Tigres de México, entidad dueña de su pase que se mantiene inflexible en su postura económica y exige una cifra cercana a los 15 millones de dólares para dejar ir al ex Atlético de Madrid.
A pesar de las exigencias impositivas de la directiva azteca, las negociaciones avanzan a paso firme debido a que River ya alcanzó un acuerdo económico total en los números del contrato del futbolista. La representación del atacante presiona para destrabar su salida del fútbol mexicano y en los pasillos del Monumental se respira un moderado optimismo, esperando novedades cruciales de cara a la próxima semana para intentar abrochar su desembarco.
Por último, el otro gran anhelo de la dirigencia millonaria para coronar un mercado de pases histórico es Thiago Almada. Si bien el interés es concreto y existen canales de diálogo abiertos con el entorno del talentoso mediapunta, las partes saben que los tiempos serán más extensos: la negociación ingresó en un compás de espera y habrá que aguardar pacientemente a que concluya el Mundial para poder avanzar a fondo en los detalles formales de una transferencia que promete paralizar al fútbol argentino.
