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Ramón Ceferino Videla, de sus años de futbolista a colectivero

Editado por Omar Romero
romero.omar@diariouno.com.ar

Ramón Ceferino Videla fue uno de los jugadores más queridos por los hinchas de San Martín. No fue un futbolista dotado técnicamente, pero dejaba todo en la cancha y sus características eran el esfuerzo y el sacrificio en todos los clubes que jugó. No le gustaba perder a nada, era un ganador en la vida y en el fútbol.

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El Panza, que es el cuñado del Pampero Coria, se retiró en el 2005 cuando tenía 33 años. Hoy tiene 45 y sigue jugando al fútbol con un equipo de veteranos y desde hace 8 años maneja un colectivo.

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"Manejo un colectivo para la Nueva Generación, hace 8 años que estoy trabajando. Un día me dijeron sí me animaba a manejar un micro y yo les dije que sí. La gente me reconoce y me dice '¿vos sos el  Panza Videla que jugaba en San Martín?'", contó.

"Yo hago el recorrido de Junín a la ciudad de Mendoza de lunes a viernes. Algunos se sacan fotos conmigo, es lindo que me reconozcan y soy un agradecido a la gente que se acuerda por lo que hice en el fútbol", agregó.

Sus inicios fueron duros

"Cuando yo empecé en el club tenía 6 años, ahí empezó mi carrera. Yo vivía en el club debajo de la tribuna, fueron momentos duros, los sacrificios valieron la pena. Hice todas las inferiores, ascendimos al Nacional B con un grupo bárbaro. No había estrellas, nos poníamos el mameluco, éramos todos obreros", reconoció.

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"yo soy hincha de San Martín y gracias al fútbol tengo a mi familia", afirmó.

"A mí no me gustaba ni perder a las bolitas, era muy rústico y me adaptaba a cualquier posición. Muchas veces jugaba en el mediocampo, una vez una vez jugué con la 10 y se cagaban de la risa mis compañeros", dijo.

"Me duele el momento de San Martín, no le dan importancia a los jugadores del club, vienen jugadores de jerarquía, vienen a cobrar y se van", comentó con dolor.

Sigue jugando al fútbol

"Tenemos un equipo que se llama Amigos Fútbol Club y también juega Seba Coria. Del fútbol uno nunca se retira, hasta en silla de ruedas vamos a seguir jugando", contó jocosamente.

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 Su relación con el Pampero Coria

"Lo conocí cuando debutó, entré en su familia y me casé con su hermana y ahora somos familia. Vivimos momentos familiares muy lindos", contó.

"Al Seba le hacía de todo, una vez lo dejé encerrado donde yo vivía. Después todos preguntaban donde estaba él y se había quedado en el departamento", recordó el Panza.

Sus hijos juegan al fútbol

Los hijos de Ramón siguieron la carrera de su padre. Leonel es defensor y juega en el Deportivo Maipú, mientras que Uriel es volante y juega en Gimnasia y Esgrimay Valentino juega en una escuela de fútbol.

Sobre esta situación dijo: "Yo les digo que se diviertan con compromiso, que tienen que renunciar a muchas cosas. Leonel juega de defensor y Uriel en Gimnasia tiene un estilo parecido al Pampero. Yo les doy consejos para que ellos sigan creciendo y me escuchan".

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Sus recuerdos del Cruzazo

"Fue una linda experiencia, muy buena gente, son unos gringos locos, de no ser por ellos no sé donde estaría Maipu. Fue algo lindo que viví", afirmó.

Su carrera como entrenador 

"La Escuela Deportiva Junín es mi segunda casa, acá me retiré. Salimos campeones con la Quinta y después me llamaron para dirigir la Primera. También dirigí a La libertad y a Mataderos de la Liga rivadaviense".

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