Mauro Icardi sigue en problemas con el Inter ya que todo indica que ni los directivos, ni el nuevo entrenador, Antonio Conte, lo tienen en sus planes para la próxima temporada.
El delantero, cuyo representante es nada menos que su esposa, la siempre polémica Wanda Nara, analiza la posibilidad de denunciar al club de Milán por mobbing (acoso laboral) y de esta manera lograr la rescisión de su contrato para negociar libremente con otro club que podría ser Juventus.
Los argumentos de Mauro serían las decisiones dirigenciales de quitarle la capitanía y luego separarlo del plantel debido a la falta de acuerdo en la renovación de su contrato.
En 2009, Goran Pandev se desvinculó gratis del Lazio en condición de libre y pasó al Inter. Un antecedente que podría favorecer a Icardi.
