Fútbol Martín Adagio
Mendocinos por el mundo

Martín Adagio, el mendocino que lleva en la sangre el puesto de arquero

El mendocino Martín Adagio juega en el Mercadal, de la tercera división de España. Desde ese país contó que es arquero al igual que su papá y su abuelo

Martín Adagio (20) lleva el puesto de arquero en la sangre. Al guardavallas del Mercadal, de la tercera división de España, le brota por los poros el hecho de poder estar bajo lo tres palos, ya que su padre y su abuelo jugaron en el mismo puesto.

El mendocino nacido en Godoy Cruz (juega en su actual con otro comprovinciano, Francisco Politino), le dijo a Ovación: "Desde chiquito le decía a mis papás que quería ser arquero, me gustaba el hecho de ser diferente. No sé de donde lo saqué ni nada, pero al tiempo mi viejo me dijo que él y mi abuelo también habían sido arqueros, capaz estaba en la sangre".

►TE PUEDE INTERESAR: Francisco Politino debutó en la tercera división de España y tiene como referente al Kun Agüero

Martín-Adagio-2.jpg

"La verdad que no encuentro muchos más motivos ajaja, es una posición complicadísima e ingrata. Pero que también se disfruta bastante", añadió el ex Independiente Rivadavia.

►TE PUEDE INTERESAR: Franco Coronel y lo que representa el partido ante Alvarado

-¿Cómo te va en el Mercadal?

-Acá en Mercadal para el poco tiempo que llevo me siento a gusto. La gente es anfitriona y tiene una forma de ser muy amistosa, además creo que los mendocinos encajamos bien acá.

Ojalá que nos vaya muy bien este año en el torneo y podamos conseguir cosas.

-¿Son muy amigos con Politino? ¿Concentran en la misma habitación?

-Con Poli si bien nos conocíamos, no llegábamos a tener una amistad porque en Mendoza hablamos pocas veces y era más que nada por la buena relación que tienen nuestros viejos.

Sin embargo, apenas llegó a la isla lo busqué en el aeropuerto y más allá de tener la misma nacionalidad, congeniamos súper bien desde el primer momento. Al fin y al cabo es una gran persona y tenemos muchas cosas en común.

Martín-Adagio-3.jpg

Actualmente estamos todo el tiempo juntos y compartimos todo lo que nos pasa en el día a día.

-¿Qué podés decir de tus inicios en la Lepra?

-Fue una etapa de experiencias nuevas acompañadas de muchísimo aprendizaje y oportunidades, de las cuales me llevo buenos recuerdos y amigos.

En la Lepra tuve la posibilidad de comenzar a vivir lo que es ser un futbolista. El hecho de entrenar de lunes a viernes, viajar cada 14 días y poder representar a tu provincia en el torneo de AFA, le dio cierta seriedad a lo que yo pensaba era un hobbie hasta ese momento. Da la sensación de que vas por buen camino y te motiva a conseguir más logros.

-¿Cómo fue tu paso por Chicago y San Martín de San Juan?

-El año de Chicago fue un tanto duro para mí, recuerdo que sobre todo al principio me fue extremadamente difícil. Ser un mendocino en Buenos Aires puede ser complejo al inicio y más si llegás con 15 años recién cumplidos como yo ja ja.

Martín-Adagio.jpg

Igualmente a pesar de todas las complejidades y de no haber jugado los minutos que hubiese deseado, también fue un año de aprendizaje.

Al contrario de lo que me pasó en Buenos Aires, ni bien llegué a San juan me sentí como en mi casa, quizás por la semejanza entre provincias y el reencontrarme con algunos amigos del fútbol de mi ciudad.

Fue un período espectacular y disfruté como nunca practicar este deporte. También gocé de la oportunidad de integrar el plantel de reserva sumado a muchísimos entrenamientos con el primer equipo, que en ese momento estaba en primera.

-¿Qué podés decir del Bande de Galicia?

-Llegué a España con la expectativa y el deseo de jugar en un equipo importante, tuve muchas pruebas y posibilidades de alcanzarlo, pero por cuestiones ajenas a mí con respecto a mi pase no pude cumplir con ese deseo. Esta situación derivó en que tenga que bajar muchísimas categorías y fichar por un equipo muy humilde como el Bande; fue esta la única manera de desvincularme de San Martin y quedar en libertad de acción.

Martín-Adagio-4.jpg

Más allá de toda esta situación atípica y difícil de entender para un adolescente, sumado a una pandemia que interrumpió el torneo, puedo decir que me llevo conmigo hermosas vivencias y a Franco, una persona espectacular que al día de hoy considero como mi mejor amigo.

-¿Recordás el día que te probaste en un club cuando eras chico? ¿Quién te acompañó?

-Sí, recuerdo mi prueba en Vélez cuando tenía 13 años. Me fue muy bien pero lamentablemente no quedé, aunque al día de hoy pienso en que era demasiado chico para dar ese salto.

También recuerdo que me acompañó mi viejo, el compañero incondicional de mi aventura futbolística y de la vida, es una persona importantísima con la que hablo constantemente, me ayuda en todos mis problemas, resuelve dudas, sufre conmigo, pero sobre todo me apoya ciegamente.

Me pareció propicio dedicarle unas palabras a él, sin nunca desmerecer la ayuda y apoyo de mi mamá y hermanas, que es igual de importante y necesario.

Martín-Adagio-5.jpg

-¿Cómo la pasaste en Licata y Águilas?

-En Licata de Italia tuv un paso corto, pero con mucha importancia en mi vida. Hice toda la pretemporada y antes de comenzar el torneo echaron al técnico que me había llevado. Además tuve la mala suerte de justo quebrarme un dedo de la mano y al cabo de un par de partidos me echaron.

A pesar de esto disfruté muchísimo, aprendí el idioma y me quedé enamorado del país y su cultura.

A Águilas llegué al principio de una nueva temporada después de pasar unos meses en Argentina. Fue un año lindo, en una ciudad hermosa con gente muy agradable, era un club en pleno crecimiento, tuve unos compañeros excepcionales que me hicieron la estancia muy amena.

Fue una temporada de transición me enseñaron muy bien cémo es el juego español, el rol del arquero con los pies, la importancia de los controles, intentar no tirarla y tratar de jugar todo por abajo.

Llegamos a los play offs de ascenso, pero tuvimos la mala suerte de perder la final.

Al final me fui triste de ahí por lo tranquilo que estaba y por todos los amigos que me quedaron, pero sé que los voy a volver a ver.

-¿Tenés algún ídolo en el puesto?

-El primer ídolo que tuve fue Iker Casillas. En ese momento me acuerdo que era el ídolo de todos los arqueros de mi edad.

Ya de grande seguí a Chilavert, por ser fanático de Vélez y ver todo lo que logró en su vida, la verdad que es increíble.

-¿Cuál es el mejor en la actualidad?

-Actualmente considero que el primer puesto está peleado entre Courtois, Neuer y Allison; los tres son casi perfectos.

-¿Alguna ves te dieron ganas de largar todo y dedicarte a otra cosa?

-Si bien en la carrera de cualquier futbolista tenés muchos momentos en los que se te cruza por la cabeza que esto no es para vos, que quizás no servís y es momento de darle de lleno a otra cosa, suelen ser pasajeros.

Pero si hubo un momento en el que dije hasta acá llegué, fue cuando volví a mi casa de Italia. Estuve unos meses sin jugar, hasta que pensé en entrenar mientras encontraba algo para hacer, una cosa llevó a la otra y me llegó la oportunidad de ir Águilas, que gracias a Dios aproveché.

-¿Podés vivir sólo del fútbol?

-Creo que es el sueño de todo chico argentino, vivir del fútbol y ser un futbolista famoso. Pero más allá de esto, considero que es algo en lo que soy bueno, que me gusta y me llena. No sé por cuánto tiempo voy a hacer lo que hago o si me voy a dedicar a otra cosa en un futuro, pero de momento lo disfruto al máximo y aspiro a llegar lo más lejos posible.

Otros datos de Martín Adagio

  • Martín Adagio nació el 31 de diciembre de 2001, en Godoy Cruz, Mendoza. Juega de arquero desde los 6 años.
  • Jugó en Independiente Rivadavia, Nueva Chicago, San Martín de San Juan, SD Bande (Galicia, España), Licata Calcio (Italia), Águilas FC (Murcia, España) y CE Mercadal (Menorca, España).
  • Su familia está compuesta por sus papás, Sergio (tiene 56 años) y Jaquelín (54) y sus hermanos Maru (30) y Yasmín (27).

Temas relacionados: