"Estamos en medio de uno de los momentos más desafiantes que jamás haya existido", dijo el directivo de Tottenham, Daniel Levy, presidente del Consejo de Administración.
"La pandemia tuvo un impacto muy duro en nuestras ventas y no pudo llegar en peor momento, dado que construimos un estadio de 1.200 millones de libras (1.350.000 de euros) financiado con fondos del club y deuda a largo plazo", explicó el directivo.
Por el momento, los espectadores están excluidos de la Premier League, con la posibilidad de que unos pocos puedan ingresar a los estadios el mes próximo, y Tottenham también perderá ingresos de muchos otras actividades programadas en el estadio, incluidos los juegos de Fútbol Americano (NFL).
Levy espera una turbulencia financiera aún mayor: "Para el año financiero en curso, estamos asumiendo una pérdida potencial de ventas de más de 150 millones de libras (aproximadamente 169 millones de euros) Si el estadio permanece cerrado a los fanáticos, sería una pérdida irrecuperable", explicó.
No obstante, Levy señaló que "estamos inmensamente agradecidos a nuestros hinchas y patrocinadores por su continuo apoyo en este difícil momento".