La historia reciente de Platense no puede entenderse sin la figura de Juan Pablo Cozzani. El arquero nacido en Guaymallén que ingresó en las páginas doradas del Calamar al salir campeón en el Torneo Apertura 2025 transformando la ilusión de un club que debutaba en el plano internacional en una realidad tangible que hoy lo posiciona en la elite de América.
La partida a Arabia Saudita, la etapa de Borgogno y el esperado retorno
Un año atrás, el 19 de agosto de 2025, la dirigencia de Platense anunció dos novedades centrales sobre el futuro del arquero mendocino. Por un lado, se aseguró la firma de su contrato hasta 2029; por el otro, se oficializó su cesión a préstamo a Al-Kholood Club de la liga saudí.
Para un futbolista formado en las categorías del ascenso argentino, entre ellos Gimnasia y Esgrima (donde jugó hasta los 14 años) y Deportivo Maipú, la propuesta significaba una recompensa profesional de enorme magnitud tras coronarse en el Torneo Apertura.
Ante su ausencia, Matías Borgogno asumió la responsabilidad del arco en el estreno por la Copa Libertadores. El ex San Martín de San Juan completó los seis cotejos de la fase inicial, integrando la nómina conducida por Walter Zunino que avanzó en el segundo puesto de su zona (con 10 puntos) por detrás de Corinthians (11 puntos) y por encima de Independiente Santa Fe (8) y Peñarol (3).
Finalizada esa etapa, Borgogno acordó la interrupción de su vínculo, retornó al cuadro sanjuanino y luego se marchó cedido a Defensa y Justicia. Entretanto, Cozzani forjaba su propio camino en Medio Oriente al detener disparos clave ante Houssem Aouar y Moussa Diaby frente a Al Ittihad, clasificando a su equipo a la final de la Copa del Rey saudí por primera vez en su historia.
Con la labor cumplida y tras la salida de Borgogno es que Juan Pablo Cozzani regresó para volver a convertirse en héroe.
El impacto de Cozzani en el campeonato y el reingreso al plano internacional
La huella del arquero comenzó a profundizarse durante el inolvidable camino hacia la primera estrella de Platense. En aquel Torneo Apertura, el conjunto de Saavedra dejó en el camino a rivales enormes como lo son Racing Club, River Plate, San Lorenzo y Huracán. Aquella recordada noche en el Estadio Mas Monumental, donde le contuvo un penal a Sebastián Driussi, quedó grabada como el símbolo de la gesta.
Tras concretar la consagración en el Apertura 2025, el propio arquero expresó la emoción del plantel y los hinchas: "Al fin se le dio este título a esta institución que tanto se lo merecía. Mira lo que es la gente. Muchas generaciones esperándolo y nos lo hicieron llegar en la semana".
"Salir campeón y clasificar a la Libertadores eran dos cosas que a este club se le habían negado. Que todos disfruten todos", expresó un emocionado Cozzani.
Ese mismo peso específico se trasladó sin demoras al plano continental en esta nueva etapa. Tras haberse perdido la fase de grupos por su paso en el exterior, el portero concretó su debut copero en el choque de ida por los octavos de final frente a Coquimbo Unido, en un empate 1-1 en cancha de Platense que dejó abierta la llave para la revancha en Chile.
Y lo mejor estaba por venir...
La gesta por penales en Chile y lo que se viene
En el duelo definitivo disputado en suelo chileno, la paridad prevaleció a lo largo de los 90 minutos. Pese a los intentos del elenco local por desequilibrar, la estructura defensiva del Calamar y las intervenciones certeras del mendocino sellaron un 0-0 inamovible tras los 180 minutos reglamentarios, forzando la resolución desde los doce pasos.
La definición se convirtió en una muestra de efectividad absoluta, alcanzando 13 conversiones consecutivas entre ambos planteles. En esa instancia, el propio Cozzani remató el sexto disparo de su equipo ubicando la pelota en el ángulo superior izquierdo.
Y tras el gol de Martín Barrios que colocó el 7-6 parcial, el arquero le atajó el remate esquinado a Salvador Cordero para firmar la clasificación.
Con este triunfo, el arquero mendocino extendió una marca infalible: desde que viste la camiseta de Platense en 2024 (sumado a su paso por Al-Kholood), venció en las cuatro tandas de penales que disputó, acumulando seis atajadas y su primera conversión.
Ahora, en su primera participación histórica internacional, el Calamar se ubica entre las ocho mejores del continente y ya alista su enfrentamiento ante Fluminense.
Juan Pablo, pellízcate las veces que quieras, pero creeme: no estás soñando.
