El entrenador de Independiente Rivadavia se mostró muy feliz por la contundente victoria conseguida en el partido de ida ante Nueva Chicago y se quebró de emoción cuando le preguntaron sobre la presencia de su padre Aladino, de 88 años, quien llegó desde Villa Ramallo para presenciar el encuentro.
La emoción de Gómez
"Me emociona verlo. A él le gusta que el equipo juegue bien y que golee. En la vida me exigió siempre y eso se lo voy a agradecer toda la vida", dijo con mucha emoción.
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Gómez se ganó el corazón de los hinchas azules.
"Me lo traje al viejo y fue muy emocionante que viniera a la cancha. Si seguimos pasando le pago todos los boletos para que me siga a todos lados, mi viejo es todo en la vida", dijo con emoción.
Las lágrimas del DT
"Siento orgullo de estar en Independiente Rivadavia, encontré mi lugar,. Este triunfo la gente lo tiene que disfrutar, tiene que ilusionarse y festejar" "Siento orgullo de estar en Independiente Rivadavia, encontré mi lugar,. Este triunfo la gente lo tiene que disfrutar, tiene que ilusionarse y festejar"
Gabriel Gómez
"Me hubiera gustado que vinieran mi señora y mis hijas a la cancha pero no pudieron. De todos modos me traje a mi papá y esto está bueno", agregó con lágrimas en los ojos, mostrando su lado sensible.
Lueg, reflexionó: "Esta victoria hay que disfrutarla, pero el lunes ya tenemos que pensar en la revancha con Chicago. Somos un equipo que no nos sobra nada", reconoció el DT.
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Aladino, disfrutó desde la platea del Gargantini. Foto Fernando Martinez
Aladino: "Me hice hincha de la Lepra"
Aladino, el padre de Gabriel Gómez, estuvo en la platea y dijo: "Gabriel es un gran hijo y muy honesto. Me pone contento que le vaya bien. Yo le doy consejos, pero no sé si me lleva el apunte", comentó
"Es muy frontal y me pone feliz que le vaya bien. Yo me hice hincha de la Lepra", reconoció