Decían que en 2012 se terminaba el mundo - incluso hubo un famoso filme bautizado con ese año -, pero el pronóstico apocalíptico se basó en una mala interpretación del calendario maya y en realidad representó solo el cambio de una era; no obstante, en el fútbol de Primera División sí se vivió una secuencia dantesca, digna de una película.
Capítulo 1 - Drama
Corría el año 2012 cuando el 14 de abril se enfrentaron en el Estadio Libertadores de América Independiente y Racing en un partido donde todo lo que podía salir mal para la Academia, finalmente sucedió.
El Rojo se impuso 4 a 1 con un doblete de Facundo Parra y, sobre el final, de Patricio Vidal y Patricio Rodríguez; antes había descontado Teo Gutiérrez (quien luego fue expulsado junto a Bruno Zucullini).
Así fue que mientras la mitad de Avellaneda celebraba, en la otra mitad comenzaba un enfrentamiento entre sus propias filas que ingresó en la historia del fútbol argentino de Primera División.
Capítulo 2: Acción
Como Teo Gutiérrez vio la tarjeta roja a los 67 minutos, cuando el resto del plantel llegó a los vestuarios se encontraron con que el delantero estaba en silencio, listo para dejar el estadio. Así lo relató Jorge De Olivera, arquero suplente de Racing: "Entramos al vestuario y Teo estaba sentadito, ya bañado y cambiado. Saja se le sentó al lado, lo puteó y lo invitó a pelear al baño".
"Teo le dijo que no, pero Saja le insistió y a la tercera vez que se lo dijo le tira un 1-2. Una piña lo rozó a Teo y ahí tuvimos que separarlos", continuó el relato el ex arquero.
En ese momento fue Giovanni Moreno (delantero y colombiano) quien salió a defender a su compatriota: "Cuando Gio lo quiso agarrar a Saja, el otro le pega sin querer en la ceja y enseguida se le hinchó. Gio no entendía nada, pero quería pegarle a Saja".
"En ese momento Teo se le escapa a uno que lo tenía agarrado, le tiró una patada voladora a Saja, pero él se corrió y Teo se cayó"; en ese momento la escena cambió totalmente: "Me di vuelta y aparece Teo con un fierro. Lo miré y le dije: 'Baja eso, ¿sos tarado?'”.
Mirando hacia atrás, Jorge De Olivera dejó dos frases que aun resuenan: "Teo es el hijo de p… más grande que yo vi en una cancha", para luego agregar que para él se trataba de una pistola de aire comprimido, pero "era igual" a las de verdad.
Finalmente, Teo Gutiérrez fue cedido a Lanús y Alfio Coco Basile dejó su cargo, en una de las escenas más increíbles del fútbol argentino de Primera División.
