Javier Correa es, en lo que va del año, el jugador más importante de Colón. El goleador llegó procedente de Godoy Cruz, la dirigencia sabalera hizo una importante inversión para contratarlo y enseguida comenzó a pagar en las redes contrarias.
Pero, así como se destacó por sus goles que ayudaron a que el equipo sume muchos puntos importantes, estuvo seguido por una serie de lesiones musculares que lo tuvieron a maltraer. La última, la que sufrió en el gemelo derecho, le impidió estar en los últimos encuentros y también lo dejó sin chances de jugar en Barranquilla ante Junior por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Así lo reconoció el goleador cordobés en la previa del encuentro frente al Tomba: "Estuve con los médicos y le buscamos todas las formas posibles, el día del partido se cumplen recién 20 días y luego se necesita una semana más para ponerse bien físicamente. Lo que más me duele es que no puedo ayudar y que no sirvo para nada. Esa es la bronca que tengo y me hace sentir frustrado porque uno se entrena y se cuida para jugar. Pero sé que debo estar tranquilo, ya que cuando me tocó estuve bien y siempre hice lo mejor. Por eso me queda el consuelo de tratar de seguir y volver al nivel que tuve".
Y agregó: "Lloré todo lo que tenía que llorar, pero ya está, ya lo procesé y sé que me quedan partidos importantes con esta camiseta, por lo cual siempre trataré de dar lo mejor. Sabemos que el partido de vuelta puede ser lo más importante que nos toque, confío plenamente en mis compañeros, sé que todos están a la altura de esta circunstancia, la gente también tiene que confiar y que nosotros nos entusiasmamos no solo porque queremos".
Fuente: UNO Santa Fe
