El 24 de octubre de 2025 se enfrentaron River Plate e Independiente Rivadavia en el partido correspondiente a las semifinales de la Copa Argentina, en el Estadio Mario Alberto Kempes. El diluvio le dio tintes digno de epopeya a un encuentro que, de por sí, ya representaba un momento único para el equipo mendocino.
Independiente Rivadavia le sacó la Libertadores a Gallardo
Decir que el regreso tan esperado de Marcelo Gallardo a River fue un fracaso absoluto, no sería una exageración. Porque el técnico más ganador del Millonario no logró ninguno de los objetivos futbolísticos que buscó perdiendo todo lo que disputó:
- Torneo Clausura 2024.
- Copa Libertadores 2024 (contra Atlético Mineiro fue: 3 a 0 en Brasil, sin goles en el Monumental).
- Supercopa Internacional 2024 (una final heredada disputada en 2025 frente a Talleres. Tras empatar 0 a 0, cayó 3 a 2 en los penales).
- Torneo Apertura 2025.
- Mundial de Clubes 2025 (no pasó la primera ronda).
- Torneo Clausura 2025.
- Copa Libertadores 2025 (contra Palmeiras fue: 1 a 2 en el Monumental y 1 a 3 en Brasil).
- Copa Argentina 2025 (en semifinales frente a Independiente Rivadavia, tras empatar sin goles fue 3 a 4 en los penales).
En definitiva, disputó 8 torneos, cayendo en todos. Cifras sorprendentes porque se trata de un entrenador que en su primer paso por River acostumbró a sus hinchas a ganar.
Independiente Rivadavia al vencer a River en las semifinales de la Copa Argentina le sacó la oportunidad de clasificar a la Copa Libertadores 2026, algo que terminó empujando al Millo a una crisis que hoy, 4 meses después, no tiene fin.
Independiente Rivadavia es responsable de la salida de Gallardo
Permitámonos subir a una máquina del tiempo y regresar a la noche del 24 de octubre de 2025, pero particularmente a una jugada: minuto 93, tiro libre por el sector izquierdo de Marcos Acuña y Giuliano Galoppo logra conectar un cabezazo ganador.
Pero el delantero de River no contaba con que Ezequiel Centurión iba a descolgar la pelota que iba al ángulo y que - parecía - imposible.
Si la redonda terminaba en el fondo de la red, qué distinto hubiera sido todo: Independiente Rivadavia se quedaba sin título, River clasificaba a la final de Copa Argentina (supongamos que la ganaba) y se clasificaba a la Copa Libertadores 2026.
Esto representaba una bocanada de aire para Marcelo Gallardo, que ganaba un título mientras que Boca no ganó nada en 2025, y se aseguraba una plaza en el máximo torneo continental (en vez de disputar la Copa Sudamericana).
Sin embargo, basta de imaginar porque la realidad es bastante diferente. Independiente Rivadavia se quedó con la gloria eterna, dejó a River sin Copa Libertadores y, tiempo después, a Marcelo Gallardo sin trabajo.
Y si, Lepra, los hiciste pelota.
