Amor de madre: San Lorenzo lo cedió lejos de casa y tuvo una tierna reacción al verla en la tribuna

Al no estar en los planes de San Lorenzo el jugador argentino fue cedido a Colombia, pero nunca esperó que su mamá fuera a verlo

Editado por Emanuel Trilla Donoso
trilla.emanuel@grupoamerica.com.ar

El fútbol, más allá de ser el deporte más lindo de todos, tiene aspectos positivos y negativos. Entre estos últimos está que tu club no te tenga en cuenta y debas emigrar para sumar minutos; a veces, a un destino que queda muy lejos de casa. Eso le pasó a Valentín Escalante, jugador de San Lorenzo.

Nacido en Tristán Suárez hace 22 años, el atacante fue cedido a Unión Magdalena de la segunda división de Colombia, donde buscará afianzarse a fuerza de goles para volver a estar en el radar del Ciclón.

Sin embargo, en medio de ese desafío jamás imaginó encontrarse con una alegría diferente, pero tan emotiva como el grito sagrado: la sorpresa de ver a su madre en la tribuna.

Valentín Escalante con la 10 en su espalda y pierna defendiendo los colores de San Lorenzo.

De San Lorenzo a Colombia, sin escalas

La dirigencia de San Lorenzo decidió que Valentín Escalante fuera cedido en agosto de este año a Unión Magdalena, un equipo humilde de la Segunda División de Colombia que marcha último tras cosechar apenas 4 puntos en 6 partidos (un triunfo, un empate y cuatro derrotas).

El contrato indica que el delantero estará a préstamo hasta el 31 de diciembre de 2026, momento en el que deberá volver al Cuervo, aunque no hay certezas sobre su futuro: podrá quedarse en el club o salir nuevamente a préstamo.

¿Dato de color? El equipo colombiano comparte apodo con el conjunto argentino: a ambos les dicen el Ciclón, pero esta historia va por otro lado.

En diciembre el delantero volverá a San Lorenzo.

Amor de madre: lejos de San Lorenzo recibió el abrazo que necesitaba

Valentín Escalante se preparaba para realizar la entrada en calor cuando, al ingresar al campo de juego, giró para responder a un saludo desde la tribuna. Lo que no esperaba era que quien gritaba su nombre fuera su propia madre.

Luego de persignarse y tocar el verde césped, se acercó a la platea para recibir un abrazo tan necesario como imprevisto. Su mamá le besó la frente y ambos intercambiaron palabras llenas de afecto.

Después el delantero de San Lorenzo escribió en sus redes sociales: "Te amo y gracias por cruzarte a la otra punta por estar"; en un mensaje cargado de amor.

Una vez más queda en evidencia que esto no se trata solo de 22 personas detrás de una pelota. Detrás de cada futbolista hay una historia cargada de alegrías, nostalgias y sacrificios. Por eso, en el fondo, el fútbol siempre es mucho más que fútbol.

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